El País ya había adelantado, como recogió ELPLURAL.COM, que el empresario Dorribo había mentido a la magistrada al afirmar que había sacado 200.000 euros en Andorra para pagar a José Blanco. Aquel dinero los habría gastado en la adquisición de una farmacia en el principado.

Pago para la quiebra
El perito judicial de la Agencia Tributaria José Antonio Morín Ramos firma el informe encargado por la jueza y en él asegura que “la aludida transferencia de Andorra es ajena e independiente del supuesto pago realizado en España. La trasferencia es realizada, junto con otras entregas de dinero, para poder levantar la quiebra que pesaba sobre la farmaceútica Elisa Muxella Molins, en cumplimiento del contrato firmado con ella”.

Ni rastro
El perito continúa en su informe: “Ni se ha detectado en la contabilidad de la sociedad española Laboratorios Asociados Nupel el registro del supuesto pago; las cuentas de tesorería (Caja y Bancos) no registran la salida de fondos suficiente que posibilitase, aun hipotéticamente, dicha aplicación, con lo que de ser cierto el pago habría sido efectuado en efectivo y con fondos de origen desconocido, lo que imposibilitaría su verificación y seguimiento”.

La actuación de la juez
La magistrada de Lugo Estela San José tomó declaración en tres ocasiones a Dorribo y éste siempre dio versiones diversas. El fiscal recomendó a la juez que esperase a este informe pericial que ella había reclamado porque “podría arrojar luz a los hechos”. Sin embargo, San José decidió enviar al Tribunal Supremo, justo un día antes de que empezase la campaña electoral del 20-N, una exposición razonada de los indicios de delitos que veía en José Blanco.

La declaración que vino del futuro
El transcurso de los hechos le vino de perlas al Partido Popular para atacar al entonces ministro de Fomento, aunque para ello contó con la ayuda del diario El Mundo. El periódico de Pedro J. Ramírez publicó una declaración de Dorribo que no había sucedido en esos términos. Por ello el empresario tuvo que pedir que le tomasen declaración otra vez para, ahora ya sí, decir a la juez lo que había publicado el diario.

“Lo miraría”
Según se ha conocido al levantarse parcialmente el secreto de sumario, el ex ministro reconoció ante el Tribunal Supremo el pasado día 26, durante su declaración, que podría haber utilizado la expresión de "que lo miraría" durante el encuentro que mantuvo con el empresario de transportes José Antonio Orozco, que estaba interesado en la obtención de un permiso para la recogida de medicamentos en viviendas, si bien esta es la frase que "utiliza habitualmente" en sus encuentros con empresarios y no hizo gestión alguna al respecto con el Ministerio de Sanidad.