El PP ya ha enseñado sus cartas con el arranque del curso político, primero fue Rajoy con su mitin en Galicia donde anunció que bajará los impuestos en el año 2014 y después la ministra de empleo, Fátima Báñez, anunciando que la reforma de las pensiones entrará en vigor en el año 2019, ocho años antes de lo previsto en la reforma de Zapatero pero más tarde de lo que quiere Bruselas que exige aplicarla antes de que termine esta Legislatura.

Un ciclo electoral que comienza el próximo año
El ciclo electoral en España arranca con las elecciones europeas, que serán a finales de la próxima primavera -en apenas nueve meses-, después vendrán las elecciones autonómicas y municipales y finalmente las generales. Así que la máquina electoral del PP ya se ha puesto en marcha y por ello Rajoy quiere bajar los impuestos antes de los comicios europeos, con lo que además consolidarán la idea de que los tuvieron que subir por culpa de la gestión del PSOE y los bajan gracias a su buena gestión económica. Así pues el PP utiliza  algo tan importante como la estrategia fiscal en función de sus intereses electorales y no de la marcha de la economía.
La segunda decisión relevante es que la reforma de las pensiones entrará en vigor en 2019, es decir que el PP quiere ir a la campaña a las generales sin aplicar dicha reforma que provocará una bajada real de las nóminas de los pensionistas y que adelanta ocho años su fecha de aplicación respecto a la reforma de Zapatero. Si las elecciones las vuelve a ganar el PP la reforma se aplicará al final de su segunda Legislatura, y hay que tener en cuenta que en España se va a gobiernos de ciclos de ocho años, con lo que a Rajoy le daría igual su impacto electoral dado que si repite como candidato para una segunda Legislatura es harto improbable que repitiera para una tercera, entre otras cosas porque sería candidato metido en los 70 años.

El PP ya en clave electoral
Con estos datos es obvio que el PP ya ha puesto en marcha su maquinaria electoral mientras el principal partido de la oposición, el PSOE, sigue varado pendiente de la celebración de su conferencia política de finales de octubre de la que se supone saldrá su nuevo programa político y organizativo. El PP tiene estrategia y, de momento, candidato (Rajoy), además tiene instrumentos (impuestos y pensiones) mientras el PSOE sigue sin estrategia, programa y candidato por decidir. Con la peor tasa de paro de la historia de España después de que el PP haya consumido la mitad de la Legislatura, y con el mayor escándalo de corrupción a sus espaldas (Bárcenas) el PP sigue teniendo la iniciativa.