Son los familiares de 155 republicanos prisioneros entre 1938 y 1943 en una cárcel franquista donde “les dejaron morir de hambre y de frío”. La Agrupación de Familiares de Presos Fallecidos en Valdenoceda consiguió rescatar en el cementerio de esa localidad los restos de 112 de esas personas, gracias a una primera subvención otorgada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Para los restantes, la asociación pidió una nueva subvención, también concedida en octubre de 2010. Tenían un año para ejecutar la totalidad del proyecto. No lo consiguieron. Pidieron una prórroga al Gobierno del PP y explicaron que el proyecto estaba en ejecución, pero "nos contestaron que no".

Han devuelto el dinero de la subvención
El portavoz de la asociación, José María González, explica a ELPLURAL.COM la odisea de estas familias que ahora, además de devolver la totalidad de la subvención recibida: 58.200 euros –lo que ya han hecho efectivo- están obligados a pagar 3.927 euros de intereses. “Del dinero de la subvención se había dispuesto de unos 8.000 o 9.000 euros para pagar los desplazamientos de los encargados de hablar con las familias, que viven en Francia, País Vasco, Cataluña, Valencia, en sitios muy diversos. Y también habíamos pagado al arquitecto que llevaría adelante el proyecto. Con lo cual teníamos un agujero de entre 8.000 y 9.000 euros, que hemos repuesto y ya hemos devuelto al Gobierno”.

Un proyecto muy complejo
No es una labor sencilla la que se ha acometido con el propósito de recuperar los restos de estos represaliados. Había que empezar por levantar los nichos de fallecidos con posterioridad y enterrados encima. La tarea inicial consistía en convencer a los propietarios, familia a familia, residentes en otras comunidades, algunos incluso en Francia, de que les dejaran mover las sepulturas. “Lo hemos explicado al Gobierno en nuestras alegaciones, pero no han querido escucharnos. La subvención la habíamos entregado a la Sociedad de Ciencias Aranzadi que es la que se ha encargado de las gestiones, así que nos han devuelto los fondos, salvo los gastos que ya he comentado. Hemos completado el importe total y lo hemos devuelto, pero estamos teniendo problemas para reunir los intereses que nos reclama el Ministerio de Presidencia, porque hay familias que están en el paro y no pueden aportar nada”.



"Nos dan una limosna y se desentienden"
José María y el resto de miembros de la asociación están indignados. “Mi abuelo fue detenido en mayo de 1939. La Guerra Civil se había terminado, su delito fue ser conserje de la Casa del Pueblo, lo condenaron a pena de muerte. Nunca se comunicó a su familia su ubicación, solo sabíamos que había fallecido al norte de Burgos. Mi padre siempre quiso saber dónde estaba, por eso empecé a investigar. Pero todo este tiempo he pensado que “lo cómodo para el Estado es dar el dinero a las familias y que ellas se sacrifiquen y busquen los restos. Tenemos la sensación de que nos dan una limosna y se desentienden. Solo pedimos justicia, el Estado se llevó a estas personas y es el Estado el que tiene que devolver sus restos a la familias”.

Simples familiares
“Los familiares de los represaliados por el franquismo estamos obligados que convertirnos en una especie de antropólogos, negociadores, historiadores, excavadores porque el Estado se desentiende. Ahora encima el Gobierno de Rajoy tiene la poca vergüenza no solo de retirarnos una subvención ya concedida, sino que, además, nos exige intereses, como si ese dinero lo hubiésemos tenido como una inversión. No ha sido así”.

Rajoy suprimió la Oficina de Víctimas
Una de las primeras medidas ejecutadas por el Gobierno de Rajoy fue la supresión de la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura, donde se centralizaba todo lo relacionado con la Memoria Histórica. Allí se realizaban los mapas de fosas, se respondían miles de consultas, entre ellas sobre la nacionalización de descendientes de exiliados.



Una venganza
El coordinador de otra asociación de la Memoria, el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valencia, Matías Alonso, ha valorado, en declaraciones a ELPLURAL.COM que la decisión del Gobierno de exigir a la Asociación de Valdenoceda que devuelva la subvención y paguen intereses es “una venganza cruel contra familiares que no cuentan con dinero para hacer frente a esto”.

El Gobierno solo apoya las exhumaciones
Matías Alonso cree que el Gobierno está “poco a poco recortando la Ley de la Memoria Histórica para dejarla al fin sin valor”. Según explica, solo apoya las exhumaciones, y deja fuera de las subvenciones los trabajos de investigación, movimientos de tierra, mapas de fosas, análisis de ADN. Las exhumaciones son solo una parte del proceso”, precisa.