Por un lado, de cara al resto de regiones, llega en un momento en el que el Ejecutivo presenta su proyecto de Presupuestos con recortes en las inversiones en todas las comunidades autónomas. Por otro, en lo que respecta a Cataluña, CiU –su socio en el Congreso, del que espera apoyo para las cuentas públicas- , exige que el Gobierno de Rajoy admita inversiones por valor de más de 900 millones de euros, además de otras exigencias vinculadas a cláusulas del Estatuto catalán que establecen una fórmula de cálculo para las inversiones, según informa El País.

Condicionar los Presupuestos del Estado a un Estatuto
¿Qué argumentos podrá dar el Gobierno a CiU admitiendo la propuesta de la reforma del Estatut de Valencia, si en el recurso que presentó contra el de Cataluña ante el tribunal Constitucional defendió que el Estado no puede condicionar los Presupuestos a un Estatuto autonómico?

Una comisión negociadora
El PP aprobó junto con el PSOE crear una comisión negociadora integrada por miembros del Gobierno y de la Generalitat valenciana para tratar sobre las inversiones en esa comunidad, una fórmula que rechazó en el caso de los catalanes, alegando su rechazo a la bilateralidad entre el Estado y Cataluña.

El pretexto Zapatero
Las Cortes valencianas aprobaron hace un año la reforma del Estatuto de Autonomía que pretendía obligar al Estado a tener en cuenta “el peso de la población” valenciana a la hora de distribuir sus inversiones. Sin embargo, contradictoriamente, el PP valenciano que presidía Francisco Camps, con mayoría absoluta en las Cortes paró la reforma que de haber recibido el visto bueno del Ejecutivo de Zapatero habría desbaratado el estratégico discurso electoral de la Generalitat  -mantenido por Albert Fabra- que acusaba al Gobierno socialista de maltratarle financieramente.