Lo ha intentado todo para no pagar, pero le han fallado todos los recursos judiciales y por último, el cartucho final: la petición de indulto. Miguel Ángel Rodríguez, exportavoz del Gobierno popular de José María Aznar, no podrá recuperar los 9.900 euros con que fue condenado por un delito de injurias al llamar “nazi” al doctor Luis Montes. El Consejo de Ministros en su reunión del 27 de septiembre de 2013 acordó denegarle el indulto.

La resolución no trascendió
La no concesión de esta medida de gracia fue comunicada por la División de derechos de gracia y otros derechos (indultos) del Ministerio de Justicia al titular del Juzgado de lo penal número 4 de Madrid. Curiosamente, frente a otras resoluciones que suelen conocerse de los acuerdos del Consejo, ésta en concreto no ha tenido publicidad pese al carácter de personaje público de Rodríguez que es habitual de debates televisivos.

Condenado y opinador
El exportavoz gubernamental además de esta condena judicial por injurias, tuvo después otro problema con la Justicia al conducir bajo el influjo del alcohol y golpear con su propio vehículo en esas circunstancias, a varios automóviles. A pesar de estas pocas edificantes actitudes por las que ha sido penado, Rodríguez opina y asevera en las tertulias a las que acude criticando en su caso, en ocasiones ferozmente, las acciones de otros ciudadanos desde su propia cualidad subjetiva y complejas circunstancias. En una de sus últimas sonadas intervenciones abogó por un despido de funcionarios: “El 30% de los empleados públicos cada día no van a trabajar, sobran”, afirmó.

Le costó mucho pagar
A Miguel Ángel Rodríguez se le hizo muy cuesta arriba abonar la condena impuesta y pagar a su víctima, el doctor Luis Montes. Primero se retrasó tanto que el juzgado número 4 le anunció el embargo de sus cuentas. A renglón seguido presentó la petición de indulto solicitando a la vez la suspensión del pago de la pena mientras la medida de gracia se decidía. Pero la jueza Pilar Vera, titular del juzgado penal número 8 de Madrid, no se dejó convencer: Rodríguez injurió a Montes, en su petición de indulto no había motivos especiales para creer que se fuera a informar positivamente y tuvo que pagar.

Le llamó “nazi” en dos programas televisivos
La sentencia había sido dictada por el juzgado penal en razón de injurias graves y continuadas al doctor Luis Montes, al que calificó de “nazi” en dos programas televisivos. El doctor Montes era el jefe de urgencias del hospital de Leganés y fue acusado mediante un anónimo de practicar sedaciones, acusación de la que el médico resultó absuelto.

Ante el embargo… petición de indulto
Como ya informó ELPLURAL.COM, el juzgado de ejecuciones penales número 4 de Madrid ordenó el 25 de enero el embargo de las cuentas corrientes de Miguel Ángel Rodríguez  al no abonar la multa de 9.900 euros que la Audiencia Provincial le impuso. Ese mismo día entregaba el abogado de MAR un escrito ante el juzgado de lo penal, informando de la petición de indulto y solicitando la suspensión del pago hasta que la medida de gracia se resolviera.

No se detectaba arrepentimiento en MAR
El propio penado MAR había puesto difícil que se informara favorablemente por parte de las instancias judiciales y jurídicas pertinentes esta solicitud. El problema es que en su escrito no manifestaba un exceso de arrepentimiento y ese acto de contrición es obligatorio para conseguir la medida de gracia según marca la ley. Al no ser los informes vinculantes, la decisión final quedaba en manos del Consejo de Ministros, después de que el departamento de indultos del Ministerio de Justicia emitiera su dictamen.

“Una multa desproporcionada”
En su solicitud Rodríguezjustificó el uso de la palabra nazi “en la primera de mis intervenciones para dar mayor énfasis a la opinión que estaba dando y sin intención de faltar al honor del señor Montes a quien sí se dirigía la crítica que estaba exponiendo”. Eso sí, dijo que no había sido una “expresión afortunada”. También expresó en cuanto a la multa que la consideraba “sumamente desproporcionada y carente de justificación alguna”.

Por defender sus ideas
“…Es evidente lo desproporcionado de la sanción que he recibido y por la que ahora solicito el indulto, no se entiende sino desde la perspectiva de un castigo o represalia a quien como yo, ha representado la defensa de unas ideas, y de un concreto partido político, oponiéndome al criterio o corriente predominante”, argumentaba.

Significación política y desproporcionada sanción
Para Rodríguez, el doctor Luis Montes era un abanderado de las políticas del PSOE mientras que él por el contrario ha destacado en el caso de la eutanasia y el aborto “como firme opositor a esa línea de pensamiento”. Esto es lo que a fin de cuentas “creo que se encuentra en el trasfondo de mi condena”. Concluyendo: “Es por tanto mi significación política y no mis opiniones que en boca de terceros nunca tendrían la misma trascendencia, lo que me ha hecho acreedor no solo de una condena, sino de una sanción desproporcionada”. Con esta solemne afirmación pasaba a pedir la gracia.

Pero no ha tenido suerte. Otra vez será.