A la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid le ha salido un nuevo problema entre sus filas, en este caso por la gestión llena de “irregularidades” que hizo su consejero de Transporte, Pedro Rollán, en Torrejón de Ardoz, de donde fue alcalde desde 2007 hasta el sábado pasado que entró en el Gobierno de Cristina Cifuentes como consejero de Transportes.

El informe de la Cámara de Cuentas, recogido por El País, fiscaliza el ejercicio de 2012 y recoge una continuada falta de procedimientos administrativos y de transparencia, así como un agujero bancario de 670.992 euros.

Señalado por la Púnica
Pedro Rollán y el Partido Popular de Torrejón de Ardoz ya fueron señalados dentro de las investigaciones por la Operación Púnica. En el pueblo madrileño trabajaron las tres principales empresas que trabajaron en la trama, Cofely, Eico y Waiter Music, además de que la Guardia Civil investigó al propio alcalde popular.

Sobresueldos ilegales
Como si de la Gurtel se tratase, el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz pagaba en el año fiscalizado un sobresueldo de 240 euros a diversos trabajadores por 60 horas de libre disposición al mes, limitadas por ley a 50.

El informe de la Cámara de Cuentas también recoge que se produjeron “gratificaciones por decreto” “con total discrecionalidad” y periódicamente cuando, según la Cámara, “en ningún caso podrán ser fijas”. Los pluses en los sueldos podían elevar estos hasta los 4.000 euros, aunque sus beneficiarios perteneciesen al cuerpo C de funcionarios.

Opacidad y prisas
También el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha sido señalado por realizar contratos mediante procedimientos y pliegos contrarios “al principio de transparencia”. También la Cámara de Cuentas señala otra práctica nada adecuada a la buena labor pública al convocar las juntas de Gobierno sin “el tiempo necesario para que” los concejales analizasen los acuerdos y contratos firmados, así como que la mayoría de estos se realizaban “por procedimiento de urgencia”.

Balances imposibles
La Cámara de Cuentas se ha encontrado también con importantes desvíos en los balances del Ayuntamiento. Según el informe, el balance presupuestario de 2012 era negativo en 36.1 millones, se maquilló dejándolo en 10 millones al no imputar correctamente los derechos y obligaciones del ejercicio así como contabilizar un pago del IBI de la base aérea de la localidad de 533.000 pero que no se cobró hasta el año siguiente.

Torrejón de Ardoz es una de las localidades madrileñas más endeudadas con 68 millones de euros, un total de 55.1 euros por habitante, en 2012 por 7.150 facturas. Además, la oposición estimaba que el total de la deuda, incluida la financiera, superaba los 140 millones de euros.