El presidente del Consejo General del Poder Judicial(CGPJ) se mantendrá en su cargo al haber sido solo una minoría de vocales los que han pedido su dimisión en el pleno extraordinario celebrado ante la crisis creada por los gastos que cargó a este órgano durante sus viajes -hasta 20- a Marbella, que incluían cenas de lujo para dos personas . Dívar, según apunta El País, ha defendido que los viajes eran oficiales, aunque tampoco ha revelado la identidad de las personas con quienes se entrevistó, así como que diferenció entre gastos derivados del trabajo y los privados.

Dívar se niega a dar explicaciones a los medios
Dívar ha rechazado ofrecer explicaciones públicas a los medios de comunicación que esperaban en el salón de actos, como le ha pedido un número importante de vocales, que abogaron porque fuera él y no la vocal portavoz, Gabriela Bravo, quien diera la cara. “No lo voy a hacer”, respondió el presidente del Supremo.

Serio "quebranto" a la carrera judicial
El escrito que pedía la dimisión de Dívar advertía de la "insuficiencia" de sus explicaciones y lamentaba del "quebranto" que su proceder ha causado no sólo al Poder Judicial, "sino también para todos y cada uno de los hombres y mujeres que sirven en la carrera judicial". Los vocales añaden que la exclusión de responsabilidades penales derivada de la decisión de la Fiscalía de archivar la denuncia contra Dívar "no exime de responsabilidades políticas" a éste.

"Desafortunadas explicaciones y sin haberse disculpado"
La petición de dimisión fue suscrita por cinco vocales que responsabilizaban a Dívar de haberles llevado a actuar así: "Ha sido él con su actuación y sus desafortunadas explicaciones sin haberse disculpado públicamente hasta la fecha quien ha dado lugar a esa situación".

Seguirán sin justificar sus gastos
También durante el pleno otro grupo de vocales ha pedido por su parte la dimisión de José Manuel Gómez Benítez, al que una parte del CGPJ acusa de "deslealtad" por no haber tratado en el seno del Consejo su denuncia ante la Fiscalía. Gómez Benítez anunció que renunciaría a su puesto, pero en este pleno no lo ha hecho. Además, los vocales han discutido sobre la modificación de la norma de 1996, que permite a los vocales no justificar sus gastos oficiales -la posibilidad a la que se ha aferrado el propio presidente- pero no han votado sobre el asunto.