En su tercera declaración ante la jueza, el empresario farmacéutico aseguró que tenía un documento que probaba que había sacado 150.000 euros de un banco andorrano a principios de febrero de 2011 para sobornar a Blanco.

El juzgado de Andorra tiene la prueba
Según El País, un juzgado de Andorra que investigó la compra de una farmacia por parte de Dorribo y sus socios de la empresa Salut D’Innovació, tiene pruebas de que el dinero del que habló el empresario en su decaración, en realidad fue destinado a saldar las deudas del citado establecimiento.

En su primera declaración Dorribo no habló del dinero
Las declaraciones de Dorribo son como mínimo sospechosas. Su primera confesión fue en agosto de 2011, cuando se encontraba encarcelado desde mayo por dirigir una trama delictiva que defraudaba a la Administración pública falseando documentos para recibir subvenciones. Entonces inculpó al exministro y salió en libertad. No habló, sin embargo, del supuesto pago de 200.000 euros a Blanco.

El invento de El Mundo
En octubre, el diario El Mundo dio como exclusiva que Dorribo había declarado a la juez que pagó 400.000 euros a Blanco por sus gestiones ante los ministerios de Sanidad y de Hacienda. Más ficción, que testimonio, atendiendo a las declaraciones del empresario incluidas en el sumario. No obstante, la versión debió gustarle a Dorribo, que unos días después la validó y declaró algo parecido ante la jueza.

“Ya pagué a la señora en Andorra”
Entre la documentación remitida por la juez de Lugo al Tribunal Supremo para que investigue al exministro por un posible delito de cohecho al aceptar dinero del empresario gallego Jorge Dorribo, figuran las llamadas telefónicas de este, intervenidas por orden judicial. En una de ellas, realizada el 3 de febrero de 2011, un día después del ingreso de los 150.000 euros en la cuenta corriente de su empresa Salut D’Innovació.

En la llamada, Dorribo le dicea su socio en la empresa, José Antonio Orozco, que ya ha saldado las deudas con, supuestamente, la dueña de la farmacia de Andorra. “Ya he solucionado todo en Andorra. Ya he firmado todo y he pagado a la señora”.