El concejal de Ciudadanos que causó un revuelo de grandes dimensiones por las declaraciones sobre las faldas de colegiala y el trasero de su mujer ha presentado su dimisión. Lo ha hecho después de que la formación naranja lo expulsara y tras dos días de reflexión. 

Joaquín Galindo la lio en el Pleno del Ayuntamiento de la localidad turolense de Alcañiz. El concejal declaró que "cuando tenía 15 años y mi mujer 13 o 14, ella iba con el uniforme de faldita gris de las Anas y nunca me ha excitado más que en aquella época, fíjese si me gustan los uniformes de las monjas"

Unas declaraciones que no pasaron desapercibidas y tuvieron una brutal trascendencia a nivel nacional. Galindo fue criticado por dos miembros del PAR, pero él no dio marcha atrás en ese momento, sino que fue a por más. "Si yo tocaba el culo a mi mujer lo hacía porque ella me dejaba y a ella le gustaba que le tocara el culo", puntualizó el concejal de la formación naranja. 

Dimisión por "ética"

Ciudadanos ya le suspendió de militancia cuando trascendieron las declaraciones. Sin embargo, el jueves presentó su dimisión y se ha despedido de su cargo aludiendo a la "ética" y a la "regeneración democrática". Además, ha admitido que las declaraciones en el Pleno fueron "desafortunadas", aunque señala que "no fueron intencionadas ni con ánimo de ofender". 

No obstante, estas declaraciones también pusieron en el punto de mira al alcalde del Partido Popular, Juan Carlos Gracia Suso, pues se le ha reprochado no haber cortado al edil de Ciudadanos durante su intervención e incluso sostienen que han endulzado este hecho.