En la semana en la que la prima de riesgo con Alemania batía récords superando los 500 puntos básicos, en la que en toda la prensa internacional se comenzaba a hablar de la intervención de España, el Gobierno -con Rajoy a la cabeza- se empeñaba en asegurar que nuestra economía no sería intervenida como las de Grecia, Irlanda y Portugal. De entre las filas populares solo se alzó una voz discordante, la de un diputado desconocido para el gran público, José María Beneyto, portavoz popular en la comisión de Exteriores y coordinador de la subcomisión que supervisa el funcionamiento del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob). En una entrevista a la agencia EFE declaró que la intervención de la economía española era algo que no se podía descartar y minimizó sus consecuencias al afirmar que no sería "el apocalipsis".

Destitución fulminante
Fue el primer político del PP que habló cláramente de que España podía ser intervenida y sus declaraciones provocaron una reacción airada  en la dirección del partido y en el Gobierno. Durante el fin de semana la dirección del Grupo Popular en el Congreso intentó que rectificara esas declaraciones pero José María Beneyto se negó y como consecuencia fue destituido fulminantemente de coordinador de la comisión del Frob. Fuentes de la dirección popular han explicado a los medios de comunicación que la razón del cese es que Beneyto quiere dedicarse en exclusiva a la comisión de Exteriores, pero lo cierto es que se le destituye de la comisión que supervisa la crisis bancaria como 'castigo' a sus declaraciones.

Beneyto ha sido sustituído por Fernando López Amor, veterano diputado popular y quien nunca se ha salido de las consignas oficiales. El diputado destituído llegó a anunciar duras medidas para la población española como consecuencia de la intervención, entre ellas  la bajada de las pensiones, un nuevo recorte en el sueldo de los funcionarios o la revisión del Estado autonómico.