Cuando Pablo Casado estudió su carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, se alojaba en el Colegio Mayor Elías Ahúja. Se trata de un centro religioso agustino donde tan sólo aceptaban a hombres de su misma promoción universitaria.

De hecho, fue en este centro cuando Antonio González Terol, en sus infinitos devaneos por los colegios mayores de Moncloa-Aravaca en busca de novatos con talento, reclutó al joven palentino que casi 20 años después se convertiría en su jefe tras arrebatarle la presidencia del PP a Cospedal y Sáenz de Santamaría en unas primarias.

Cuando Casado no había llegado aún a la veintena de años, en el año 2000, publicó un artículo en tono sarcástico en la revista del centro Elías Ahúja bautizada como El Búho, según ha publicado La Marea. En ella, el actual líder de los conservadores estableció una serie de símiles con el fin de exponer su visión del mundo a través de los ojos de un animal denominado “lupus ahujus”. Es decir, un trasunto de los alumnos del colegio.

En una parte de la pieza, Casado abraza la rama de la biología para establecer las condiciones fenotípicas así como genotípicas de los miembros del centro. “Se trata de una especie bastante evolucionada, con una masa craneoencefálica muy superior a la de otras manadas colindantes. Es característico en él, por un lado, su anormal desarrollo hepático, que constituye una peculiar inmunidad a la ingestión de sustancias alcohólicas y, por otro lado, la patente superioridad pélvica y genital con respecto a las otras especies rivales”.

El texto está plagado de referencias machistas de Casado, en los que farda de los logros sexuales de su grupo de amigos del Colegio Mayor. “Poseen la anormal característica congénita de recobrar el instinto de succión mamaria durante su estancia en la madriguera ahuja”, ironizaba el actual líder conservador.

Las hazañas de 'los lobos'

Uno de las partes del texto donde más evidente es el supremacismo es el momento en el que se refiere a la “casta marginal de lobos indoeuropeos que intentaron asentarse en precarias condiciones por las inmediaciones del territorio ahújo y que, tras ser desalojados por efectivos de ICONA y ADENA, siguen merodeando por la zona”.

Pero el texto de Casado sube de tono  y pasa del racismo a las hazañas sexuales de los miembros de la ‘manada’ de “lupus ahujus”. “Al entrar a formar parte de la manada, comienzan a aflorar en él instintos de voraz carnívoro para con toda clase de hembras en periodo fértil”.

Pero Casado continúa y sostiene que “se ha convertido en un feroz e infatigable cazador de carne fresca…entre sus presas más codiciadas se encuentran, como es obvio, las lobas. Aunque, si existe carestía de estas, recurre de buen grado a otras especies animales como cerdas, zorras, gallinas o cualquier especie de ave que le ponga los huevos”.