Ahora que el PNV ha dejado claro que votaría a favor de la moción de censura contra Rajoy, la posibilidad de que éste dimita cobra más fuerza que nunca. ¿Cuánto tiempo tiene para hacerlo?

La ley no tiene claro cómo es el procedimiento y los plazos para que dimita un presidente del Gobierno. La Constitución admite la dimisión del presidente como posibilidad, pero se ocupa más de decir qué es lo que sucedería con el resto del Gobierno y cómo tienen que ser los pasos posteriores pero, ¿y la dimisión en sí?

Como ser elegido, ¿pero a la inversa?

El Presidente del Gobierno es votado por el Congreso a propuesta del Rey. Y el Ministro de Justicia saliente, como Notario Mayor del Reino, da fe de su promesa o juramento del cargo. Se supone, pero sólo se supone, que el procedimiento para la dimisión ha de ser parecido. El presidente dimisionario informa al Rey, al Gobierno (donde el ministro de Justicia da fe) y al presidente del Congreso. Posteriormente a la dimisión, el Gobierno queda en funciones (incluído el Presidente) y el Rey convoca a consultas a los partidos y se celebra una sesión de investidura

Mientras que para echar a un presidente hace falta la mayoría absoluta de los diputados (por lo menos la mitad de los votos más uno), para investirle hay más facilidades. Si no se tiene la mitad más uno de los votos en la primera votación, basta con tener más "síes" que "noes" en la segunda

Pero, ¿cuánto tiempo tiene Rajoy para pensárselo?

Pues la ley no dice nada. Y lo que la ley no prohíbe suele estar permitido. Y los expertos han planteado a El Plural diferentes escenarios: Rajoy puede esperar hasta un minuto antes de que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, llame a votar a los diputados el viernes. Esto es, hasta el momento en el que se produzca la votación de la moción de censura. A partir de ahí ya no hay vuelta atrás para Rajoy, que no se puede ir, sólo esperar a ver si le echan o no.

Mientras que otros juristas de reconocido prestigio consideran que esperar tanto es producir un "choque constitucional de consecuencias impredecibles", al pretender imponer una decisión del Ejecutivo justo en el momento en el que es juzgado por el Legislativo. Para estos expertos, Rajoy tendría de plazo hasta que Pedro Sánchez subiera a la tribuna de oradores del Congreso. Tampoco sería la primera vez que Rajoy fuerza los límites de la ley, ya lo hizo al rechazar la investidura ofrecida por el Rey y al traspasar los límites a los que está obligado un Gobierno en funciones. En cualquier caso, este escenario ya se ha superado. 

De momento, el Rey va a estar "localizable" y es de suponer que el ministro Catalá también. 

El precedente de Suárez

El primer presidente del Gobierno de nuestra democracia, Adolfo Suárez, dimitió en enero de 1981. Comunicó su decisión al Rey, al Consejo de Ministros y al Presidente del Congreso después. A continuación se celebró una sesión de investidura en la que salió elegido Leopoldo Calvo-Sotelo. Sin embargo, la dimisión de Suárez no apareció publicada en el BOE, sólo su cese al ser nombrado Calvo-Sotelo. Y además este cese aparece refrendado por el Ministro de Justicia, cuando debería de haberlo firmado él mismo.