La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, han respaldado públicamente a Alfonso Grau, vicealcalde valenciano, que dimitió el pasado lunes tras ser procesado en el caso Nóos.

Cospedal defiende la honorabilidad de Grau
Cospedal le ha mandado un abrazo y ha defendido su gestión y honorabilidad, según ha dicho, durante las más de dos décadas dedicadas al Ayuntamiento valenciano. Grau será juzgado por prevaricación administrativa, fraude, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y falsedad documental. Barberá también ha mostrado su respaldo a quien ha sido su número dos.


La chulería de un político contra las cuerdas
El político dimitió finalmente, tras su resistencia inicial. En una rueda de prensa, el pasado 10 de noviembre, Grau descartó su dimisión porque, según dijo, la única acusación que había contra él era la de los socialistas valencianos, a pesar de que la Audiencia de Palma había acordado imputarle.

Grau exhibió modales impropios de un político en su comparecencia cuando con total chulería dijo que daba la rueda de prensa porque “me da la gana”. Y añadió a un periodista que le había preguntado: “¿Es suficiente respuesta o se la tengo que clarificar?”. Unos días después, en declaraciones a El Intermedio, se disculpó por su actitud.