Los tribunales turcos han condenados a dos hombres de origen sirio a cuatro años y dos meses de prisión por tráfico de personas y relacionadas con la muerte del pequeño regugiado Aylan Kurdi, cuya foto en la orilla de una playa dio la vuelta al mundo como símbolo del drama de los refugiados que llegan a Europa huyendo de la guerra.

Según ha informado la CNN, se ha declarado a los dos hombres culpables de “contrabando de refugiados” pero se les ha absuelto de la acusación de homicidio por negligencia.

Imagen de la vergüenza

Aylan, su hermano de 5 años y su madre se ahogaron cuando su embarcación volcó durante una peligrosa travesía de Turquía a Grecia. Su padre, Abdullah Kurdi, decidió volver a Siria para poder enterrar a sus hijos y su esposa. Otros parientes, entre ellos unos tíos, consiguieron llegar a Canadá como refugiados donde los esperaba otro familiar.

La trágica imagen del cuerpo sin vida boca abajo de Aylan en una playa de Turquía, marcó un punto de inflexión en el debate sobre cómo manejar la oleada de personas que huyen a Europa desde el Medio Oriente.

Sin solución a la crisis

Desde la muerte de Aylan, la Unión Europea se enfrenta a una crisis sin precedentes, a la que de momento no ha conseguido dar solución, ante los cientos de miles de inmigrantes procedentes de Siria y de otros países que cada día llegan a las fronteras de las Unión huyendo de la guerra y del autodenominado Estado Islámico.

Precisamente este viernes el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se reúne con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para preparar la cumbre sobre refugiados entre la UE y el Gobierno de Ankara que tendrá lugar el próximo lunes en Bruselas.