Los presidentes del PP en Cuenca, Guadalajara, Toledo, Ciudad Real y Albacete.



Un solo diputado provincial de Ciudadanos en Toledo, que formará parte de la Corporación de la Diputación, integrada por 13 representantes del PP, 12 del PSOE y uno de Podemos, y cuya constitución tiene que llevarse a cabo el día 25, mantiene en vilo a todos esperando a que su comité de pactos se decante por uno de los dos candidatos que optan a la presidencia del organismo provincial: el polémico y excéntrico líder del PP toledano, Arturo García-Tizón, o por el secretario general del PSOE y alcalde de Escalona, Álvaro Gutiérrez, cuyas diferencias e idoneidades entre ellos son tan abismales que en condiciones normales, donde la cordura y coherencia fueran los argumentos esenciales para su designación, ganaría de calle el representante socialista.

¿Sabe Rivera quién es García-Tizón?...
Y es que el pluriempleado Arturo García-Tizón, además de presidente de la Diputación durante los últimos cuatro años, es diputado nacional por Toledo, presidente de la Comisión Constitucional en la Cámara Baja, presidente del PP de esta provincia y concejal en el ayuntamiento capitalino (120.000 euros), donde los “populares” han cosechado el peor resultado de su historia, tal vez por ocupar García-Tizón el tercer puesto, cuando desde el partido de la gaviota se advirtió del desgaste que suponía para el partido incluirlo en la lista municipal. Y razón no les falta a estas voces críticas del PP, ya que la legislatura presidida por Tizón ha estado marcada por numerosas polémicas, sentencias judiciales contrarias a su gestión, derroche presupuestario en proyectos faraónicos, como la construcción de un barco para surcar las aguas de un pequeño pantano, cerramiento de una finca para introducir lobos, compra de una docena de carruajes de época…y todo ello mientras abandonaba un pleno municipal, dejaba con la palabra en la boca a los padres de niños con cáncer, asegurando que “ni mi importa ni mi interesa”, para paralelamente intentar cerrar el centro de día de enfermos de Alzheimer, rechazar las becas de comedores escolares y despedir de forma ilegal a una veintena de trabajadores que tuvo que readmitir con el consiguiente coste para las sufridas arcas provinciales.

…¿Conoce su política de enchufismos?
Si a todos estos breves y esperpénticos ejemplos (hay más) le añadimos que la Justicia le ha tirado sistemáticamente todos los programas de empleo que ha llevado a cabo desde 2014 por su dudosa objetividad, entonces, la elección debería tenerla clara el partido naranja. No en vano, la oposición conoce a García-Tizón como el “Baltar de La Mancha”, a quien le acusan de “enchufar” a allegados a su partido. Tanto es así, que ayer mismo la Justicia tumbaba un nuevo intento de este hombre de colocar, de forma ilegal, según CC OO, a decenas de afiliados y candidatos del PP de Toledo para contratarlos a cargo de la corporación provincial (ver suspensión cautelar). De ahí que CCOO lamente que estas sentencias, y otras similares que a lo largo de la legislatura han ido anulando “otras actuaciones ilegales de García-Tizón en materia de personal, no hayan servido para corregir la tendencia de este dirigente del PP a utilizar la Diputación a modo de cortijo particular y partidista, para favorecer  sus políticas clientelares ajenas e incluso contrarias al interés general”, asegura  José Luis Arroyo, responsable de la FSC-CC OO.

Guadalajara, pendiente también de Ciudadanos
Con estos antecedentes es difícil justificar el voto de Ciudadanos a favor de García-Tizón, cuya candidatura podría retirarse si con ello se obtuviera el apoyo del partido de Rivera, según fuentes del PP consultadas por ELPLURAL.COM, formación emergente que también tiene en su mano la elección del presidente de la Diputación de Guadalajara, si bien es cierto que aquí la decisión no conlleva tanto desgaste como en Toledo a la hora de elegir a la actual presidenta, la “popular”, Ana Guarinos, cuyo mandato dista años luz del ejecutado por su compañero toledano. Aún es más, en este caso con su abstención posibilitaría que Guarinos revalidara mandato, ya que se encuentra a un solo diputado para obtener la mayoría absoluta, frente al candidato del PSOE, que con 10 diputados le harían falta los dos de Ahora Guadalajara y el de Ciudadanos.

¿Y si hay una decisión salomónica?
Con estas cartas no es fácil jugar una partida. Sin embargo, Albert Rivera, experto en contentar a unos y a otros, y repartir café para todos, podría optar por una decisión salomónica: dejar que la lista más votada gobernara en Guadalajara, esto es el PP con Ana Guarinos a la cabeza, y decantarse por todo lo contrario en Toledo e impedir que Arturo García-Tizón pudiera seguir sentado en el sillón presidencial haciendo de las suyas. Más o menos lo que ha hecho en Andalucía y en Madrid, pero en el caso toledano tendría argumentos de peso para vetar la reelección de García-Tizón, cuyo liderazgo dentro de su partido palidece desde las pasadas elecciones municipales y no son pocas las voces que piden su dimisión en privado; incluso en reuniones internas del PP local se ha hablado de la constitución de una gestora, presidida por el exdelegado del Gobierno y líder de la oposición en el Ayuntamiento de la Ciudad de las Tres Culturas, Jesús Labrador, que llevaría las riendas del partido hasta el próximo congreso provincial.