El Ayuntamiento de Arroyomolinos es uno de los pocos municipios gobernados por Ciudadanos en la Comunidad de Madrid y los problemas se le acumulan.

El consistorio suma ya un tercer caso de ‘enchufismo’, según ha desvelado la Cadena SER. El último ha sido el de un puesto arquitecto técnico. Según un informe al que han tenido acceso, la Secretaría del ayuntamiento advertía del “fraude de ley” que se estaba cometiendo en el nombramiento.

En el documento se concluía con la idea de que el equipo de gobierno de Ciudadanos se había saltado las vías legales para cubrir el puesto de trabajo. Esta vacante la ocupó Iván Nevot de Diego, número 20 en la lista electoral del Partido Independiente de Arroyomolinos, agrupación con la que C’s gobierna.

El candidato no fue escogido de entre los aspirantes del Servicio Público de Empleo del Estado. Según el escrito, entre las irregularidades que se cometieron están las de pertenecer a “una lista electoral” y la no publicidad de la vacante. Tampoco se creó un “proceso selectivo” que respetara los principios de “igualdad de mérito y capacidad”.

El community manager

El primero de ‘enchufismo’ tuvo lugar en 2017. El Ayuntamiento de la localidad modificó hasta en dos ocasiones los requisitos necesarios para acceder a la plaza de community manager.

La que fuera concejala de Empleo firmó dos versiones en las que bases para acceder a la convocatoria se suavizaron para que el candidato, próximo al alcalde de Ciudadanos, se hiciera con el puesto. En un primer momento, los aspirantes que quisieran obtener el puesto de trabajo debían de tener un “máster en community manager”.

Esto fue en problema para el periodista Victor Guillén, candidato del alcalde, que no contaba con dicha titulación. Pero una semana más tarde, después de que se publicaran las bases iniciales, se publicó una nueva convocatoria que incluía una “modificación de los requisitos mínimos”.  Este cambio se materializó en la retira de la exigencia de un máster, pasando a ser cualquier tipo de “formación específica” en la materia. También se suavizó el nivel de idiomas necesario.

La psicóloga

El segundo caso lo conocíamos este lunes. La sobrina del concejal de Hacienda fue contratada en 2016 para ocupar el puesto de psicóloga al frente del servicio de asesoramiento e intervención psicopedagógico de la concejalía de Infancia y Juventud.

El problema está en que el ayuntamiento no tuvo en cuenta la bolsa de empleo público, abierta desde noviembre de 2015. En un primer momento se publicó una lista provisional que poco tiempo después despareció. Fue en 2018, cuando salió de nuevo una convocatoria a la que los psicólogos tenían acceso, cuando un candidato pudo observar esta irregularidad.

En el listado de candidatos provisionales aparecía María Gil Vellahermosa, la sobrina del concejal de Hacienda, José Vicente Gil Suárez, exsocialista ahora perteneciente al grupo no adscrito. Según publicaba ella misma en la web LinkedIn, ya estaba trabajando en el ayuntamiento en la actualidad.