[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"37897","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-194436","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"800","height":"623","alt":"El ex secretario general del PP Francisco \u00c1lvarez-Cascos (i) abandona la Audiencia Nacional escoltado por agentes de la Polic\u00eda Nacional, tras prestar declaraci\u00f3n como testigo ante el juez Pablo Ruz, instructor del \u0026quot;caso B\u00e1rcenas\u0026quot;, sobre la supuesta caja B del partido y el sistema de donaciones y pago de sobresueldos a dirigentes del partido. EFE"}}]] El ex secretario general del PP Francisco Álvarez-Cascos a su salida de la Audiencia Nacional escoltado por agentes de la Policía Nacional, tras prestar declaración como testigo ante el juez Pablo Ruz. Archivo/EFE



El exsecretario general del PP Francisco Álvarez-Cascos se lavó las manos en su declaración ante el juez del caso Bárcenas, Pablo Ruz: el control de la tesorería era responsabilidad exclusiva del tesorero y las retribuciones que recibió fueron todas legales. Eso sí, no quiso mojarse a la hora de desementir rotundamente la existencia de una Caja B del PP. "Yo recuerdo que el procedimiento ordinario eran las transferencias y los cheques. No sé si alguna vez, excepcionalmente, por alguna razón administrativa o burocrática, esto se podría haber quebrado. No pondré la mano en el fuego por eso", aseguró en su declaración ante el juez el pasado 13 de agosto tras ser preguntado sobre si él había recibido pagos en metálico, según la transcripción de la misma a la que ha tenido acceso Efe.

Los socialistas, igual que los nazis o la KGB
En otro momento de la declaración, Cascos equiparó a los socialistas con los nazis para insistir en que él no fiscalizó la labor del tesorero (Álvaro Lapuerta en su época): "El Partido Popular es un partido normal, y los partidos normales, a diferencia de la KGB, de los partidos de los comunistas, de la GESTAPO o de los partidos nazis, o de Método 3 de los partidos socialistas, no teníamos sistemas de espionaje interno nunca", indicó luego al juez al ser preguntado por el mecanismo que establecía para fiscalizar a la tesorería cuando era secretario general.

Regañina de Ruz
La pregunta la había hecho el abogado de IU con quien Cascos empleó un tono no demasiado adecuado que provocó la regañina del juez. Después de haberle indicado con sorna que lamentaba no poder satisfacer la "curiosidad" del letrado por las adjudicaciones a empresas constructoras que realizó durante su etapa como ministro de Fomento. "Vamos todos a comportarnos", le pidió entonces Ruz.

Las donaciones y retribuciones, competencia exclusiva de Lapuerta
Cascos, a pesar de haber reconocido que no pondría la mano en el fuego para desmentir la existencia de una Caja B, dijo que daba por hecho que el tesorero llevaba todos los asuntos de su competencia exclusiva (donaciones y retribuciones) con "pulcritud y rigor". El exministro se desvinculó totalmente de los donativos de empresarios que aparecen en los papeles de Bárcenas, quien explicó al juez que siempre se informaba de ellos al presidente y al secretario general del partido. "Lo que informara el tesorero a los demás lo desconozco, al secretario no le informaba, entre otras cosas porque no tenía que informarle, y el secretario general tampoco le preguntaba", añadió.

El que fuera hombre de la máxima confianza de José María Aznar, ministro y número dos del partido no confirmó la sospecha de los investigadores de que las donaciones anónimas se ingresaban fraccionadas en una cuenta del PP. "Jamás he tenido noticias de esa práctica", aseguró.

Complementos que no sobresueldos
Interrogado por una de las acusaciones sobre si en el PP se pagaban "sobresueldos, pluses o gratificaciones" a algunos cargos, respondió que no compartía el concepto "sobresueldo", sino que prefería hablar de "complementos" porque el otro término "tiene otras interpretaciones". "Si, utilizando mi descripción conceptual, me pregunta si en el Partido Popular los cargos de responsabilidad que exigían dedicación tenían retribución, le digo que sí, empezando por el secretario general", reconoció.

Niega ser el P.A.C. de los papeles Bárcenas
Asimismo negó haber recibido pagos en efectivo, incluído el recogido en la anotación en los papeles manuscritos de Bárcenas que figura como "Entrega P.A.C." fechada en 1995 con la antidad de cuatro millones de pesetas y que el extesorero atribuyó a Álvarez-Cascos. "Yo no he recibido nunca dinero en efectivo y, por lo tanto, esa anotación", aseguró. Sobre estos papeles manuscritos con la supuesta contabilidad B, el exministro apostilló: "Creo que no tengo que especular con quién puede ser o quién no puede ser el que figura en unos documentos cuyo origen ni el qué, ni el porqué, ni el para qué desconozco de su existencia". A este respecto, se negó a hacer "quinielas" con ellos.

Según su declaración todas las retribuciones que recibió fueron declaradas a Hacienda y se realizaron por transferencia o cheque nominativos. Negó también haber participado nunca en ningún negocio con Bárcenas ni haber recibido dinero de empresas vinculadas a Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama Gürtel.