Miguel Arias Cañete será comisario de clima y energía en el próximo ejecutivo comunitario, con lo que se confirma que Rajoy ha llevado a España a la menor representación e influencia desde que entramos en la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea. El presidente electo de la Comisión Europea (equivalente a un consejo de ministros nacional), el conservador Luxemburgués Jean Claude Juncker, ha dado a conocer hoy el reparto de carteras, y la de clima y energía es el premio de consolación para el Gobierno español, que también ha sido incapaz de colocar al ministro de Economía, Luis de Guindos, como presidente del Eurogrupo.

A órdenes de otro supercomisario
Se da la circunstancia además de que Juncker llevará a cabo una mini revolución en la organización de la Comisión porque creará seis súper vicepresidencias que coordinarán al resto de comisarios, es decir que en la Comisión mandará Juncker y los cuatro súper comisarios, todos políticos conservadores procedentes del este europeo (Letonia, Estonia o Polonia). Resulta llamativo que España, país al que por extensión, población y PIB le corresponde una cartera fuerte, haya sido desplazada, casi humillada en el nuevo gobierno comunitario. Un país como Polonia se queda con la presidencia del Consejo (formado por los jefes de gobierno de los 27 países) y con una súper cartera.

¿Dónde está la amistad de Merkel?
Moncloa, el PP y los medios afines se pueden poner como quieran, pero es un duro varapalo a Rajoy. Nada más conocerse la noticia ya se colaba en las noticias el argumentario del PP, que viene a decir que aunque la cartera de clima y energía no es muy importante ahora tiene más peso por la crisis de Ucrania. El PP y sus apoyos siempre encuentran una justificación, pero lo cierto es que Cañete no está entre los cuatro elegidos para formar el núcleo duro de la comisión Europea. Y todo esto ocurre después de que Moncloa pregonara a los cuatro vientos que la gran amistad de Merkel y Rajoy era la garantía para conseguir la presidencia del Eurogrupo para De Guindos y una buena cartera para Cañete. Ni lo uno ni lo otro.

A examen en la Eurocámara
Es la primera vez que se implanta en la Unión Europea que la elección del presidente de la Comisión Europea corresponderá al partido más votado. Hasta este año lo decidían los jefes de gobierno que decidían también el reparto de carteras. Las europeas del pasado mes de mayo las ganó la derecha y el candidato a presidente de la Comisión era Juncker. Además a partir de ahora el presidente de la Comisión tendrá las manos más libres para elegir a los comisarios, aunque obviamente debe repartir cargos entre los 27.
Otra de las novedades es que antes de tomar posesión de sus cargos, los nuevos Comisarios europeos deben pasar un examen ante el Parlamento Europeo y someterse a las preguntas de los europarlamentarios, a imagen y semejanza de los Secretarios de Estado norteamericanos que deben obtener el visto bueno del Congreso antes de ser ratificados por el Presidente.
El Partido Socialista ya ha anunciado que Cañete tendrá complicaciones en ese examen por las declaraciones machistas que realizó en campaña electoral contra Elena Valenciano.