Berlusconi había perdido hoy en una votación parlamentaria la mayoría absoluta, lo que cuestionaba la futura estabilidad de su Ejecutivo, más aún después de que su principal aliado, el líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, le haya pedido explícitamente que dimita.

Pérdida de la mayoría absoluta
Pese a perder la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, fijada en 316 escaños, Berlusconi logró aprobar las cuentas del Estado de 2010 por 308 votos a favor, 1 abstención y ninguno en contra, ya que la oposición, presente en el pleno, decidió no participar en la votación para dejar en evidencia sus apoyos. De hecho, los diputados que no votaron superaron a los que sí lo hicieron (309 que participaron frente a los 321 que no), lo que fue interpretado por el líder de la principal formación de la oposición italiana, el Partido Demócrata (PD), Pierluigi Bersani, como una muestra de que el Gobierno italiano no tiene ya la mayoría.

"Así no podemos seguir"
"Presente su dimisión, aquí haremos lo que nos corresponde por el país. Y tenga claro que si usted no lo hiciera, no oso a creer que usted no lo haga. Si usted no lo hiciera, la oposición consideraría otras iniciativas porque así no podemos seguir", comentó Bersani, dirigiéndose directamente a Berlusconi y abriendo la puerta a la presentación de una posible moción de censura.

"Me han traicionado"
"Me han traicionado, ¿pero estos a dónde quieren ir?", preguntó Berlusconi a un grupo de diputados de su partido (PDL) en el hemiciclo. Tras la votación sobre las Cuentas del Estado de 2010, el primer ministro fue directamente a controlar el listado de diputados y leyó los nombres de los once parlamentarios que no le votaron (cinco del grupo mixto, cinco del PDL y uno que se abstuvo). "Es necesario saber qué hay que hacer, pero yo no me rindo, quiero seguir adelante", declaró el primer ministro italiano. Y antes de abandonar el hemiciclo aseguró: "Debemos saber qué hacer, hay un problema de números".