Atrás quedaron los tiempos en los que el PP emitía comunicados y lanzaba declaraciones respaldando a Luis Bárcenas, y hasta Mariano Rajoy le enviaba mensajes privados de ánimo y le pedía que se mantuviera “fuerte”. Ahora el extesorero del PP tiene que pedir al juez que le permita acceder a 10.000 euros mensuales de las cuentas suizas que le mantiene bloqueadas (con más de 22 millones de euros) para sufragar todos los pleitos que tiene abiertos, muchos de ellos contra sus excompañeros de partido.  

Al menos así lo han expuesto los abogados de Bárcenas en un escrito a la Audiencia Nacional donde alegan que necesita 10.000 euros para garantizar su derecho de defensa en los nada menos que 16 pleitos, el principal el caso Gürtel pero también varios que mantiene abiertos contra dirigentes del PP. Su mujer Rosalía Iglesias ya pidió desbloqueo de dinero para sufragar cuestiones domésticas pero esta vez la cuestión es más peliaguda al afectar a su derecho de defensa y, como alega en el escrito, a “la paradoja” de negársele un abogado de oficio por su patrimonio bloqueado.

De las 16 causas que expone Bárcenas para justificar su petición de fondos hasta 10 son contra sus excompañeros. Esta es la lista de ‘agraciados’:

-          Milagros Puentes Colorado, jefa de personal del PP, a cuenta de su famosa readmisión en el partido

-          Teófila Martínez, exalcaldesa de Cádiz, que le demandó por vulneración al derecho al honor porque su nombre aparecía en la contabilidad B del partido como supuesta perceptora de sobresueldos. La demanda está ‘en suspenso’ de momento

-          María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, que le demandó también varias veces en defensa de su honor. Misma razón por la que le demandó la exministra Ana Palacio.

-          La lista de litigios contra populares se completa con Javier Maroto -por decir que su excompañero le producía "asco"-, o Concepción Gamarra, la alcaldesa de Logroño, por tacharle de “sinvergüenza”. Y de remate, personado como acusación particular contra el Partido Popular por el borrado de los discos duros de sus ordenadores de trabajo en Génova 13.