Rita Barberá se aferra a su escaño en el Senado y lleva cada vez peor la falta de apoyo de su partido que hace muy poco cerraba filas para apoyarla, incluido Mariano Rajoy. Forzada por el escándalo de la presunta caja B y el blanqueo de dinero en el PP de Valencia, la cúpula popular no tuvo más remedio que abrirle un expediente, algo que la exalcaldesa no le perdona a Génova y anda enviando mensajes amenazantes a muchos en su partido.

"Eso se paga"
Fuentes populares han confirmado a la SER que Barberá está enviando mensajes de móvil “muy desagradables”, del estilo de: “cuidado con lo que dices”, “te has pasado mucho”, “eso se paga”, que algunos de sus receptores interpretan como “amenazas”. Algunos dirigentes reconocen su “hartazgo” y “agobio” por los recados de Rita Barberá. “Manda muchísimos mensajes y a todo el mundo”, reconocen.

Otros, más comprensivos, no ven los mensajes de la alcaldesa como “amenazas” y lo justifican con que “es la forma de ser de Rita”, su “carácter fuerte”, a que “está acostumbrada a mandar”.

La exalcaldesa estaría valorando llevar a su partido ante los tribunales, ya que los estatutos del PP establecen que  “desde el momento en que se tenga conocimiento de la existencia de una imputación judicial a un afiliado se procederá a la apertura de un expediente disciplinario en el momento el que se produzca el señalamiento del juicio oral del procedimiento”. Y no es su caso.

De triunfante a encendida
Desde el PP valenciano ha trascendido que Barberá estaría “apretando a los concejales, que pensaban irse en cuanto se levantara el secreto de sumario” para defenderse “todos juntos, haciendo piña, porque sabe que si no, su situación se complica”.

El pasado martes, Rita Barberá acudió triunfante al Senado, pero su cara cambió después de que voces autorizadas de su partido le pidieran responsabilidades políticas.“ Vino a decir que los vicesecretarios son unos impresentables”, confesó un dirigente del PP. Luego llegó la información de que se le abría un expediente informativo y según algunas voces del partido, se le vio “encendida”.