Era cierto que el PP acababa de vencer en las elecciones autonómicas andaluzas por primera vez en la historia de la democracia y, sin embargo, todos los que estaban junto a Arenas en el balcón y abajo, escuchándole, saboreaban su derrota más amarga, porque nunca habían estado más convencidos de su victoria. El vestido negro con el que en la sede nacional Maria Dolores de Cospedal salió a ‘alegrarse’ por los resultados, la insistencia terca con que repitió el mismo dato, ‘por primera vez el PP ha vencido en Andalucía’, no hacían sino reforzar el hecho negativo que para ellos han dejado las urnas: el PP acababa de obtener un resultado peor que el que le pronosticaba la más adversa de las encuestas, y se había quedado a cinco escaños de la mayoría absoluta. Es decir, tampoco ahora, en medio de las circunstancias más desastrosas para el PSOE y a su cuarto intento, Arenas iba a lograr gobernar Andalucía.

Euforia entre los ‘derrotados’
Justo mientras el líder ‘popular’ andaluz se retiraba a saborear su ‘victoria’, en la sede del PSOE andaluz aparecía el ‘derrotado’, José Antonio Griñán, en medio de un paisaje aparentemente no menos paradójico: rodeado de cámaras, compañeros y simpatizantes alborozados que le acompañaban en medio de aplausos y griterío. Sonrisa de oreja a oreja, imagen que reforzaba la euforia de las caras de quienes le rodeaban y le escuchaban, el actual presidente andaluz, que acababa de perder nueve escaños, concluía su emocionada intervención diciendo: “éste ha sido un gran día”.

La sentencia para enmarcar una ‘derrota dulce’ que, contra todo pronóstico, le va a permitir, con el apoyo de Izquierda Unida, que ha doblado el número de sus diputados hasta alcanzar 12 escaños, seguir gobernando donde el PSOE lo hace desde hace 30 años.

‘Las israelitas’ esta vez no fallaron; las encuestas previas, sí
La noticia de que la ‘cantada’ por los sondeos victoria del PP podía no resultar tan segura empezó a fraguarse hacia el mediodía. Las encuestas ‘israelitas’ (las encuestas que se hacen a la salida de los colegios) que había encargado Canal Sur TV, decían ya al medio día que la mayoría absoluta ‘popular’ estaba en el alero. En las sedes andaluza y nacional del PSOE intentaban a esa hora enfriar cualquier brote de euforia. “No llegan a la mayoría, pero hay que esperar a las ‘israelitas’ de las 7 de la tarde, a tener resultados más ajustados”, dijo a ELPLURAL.COM un alto dirigente nacional socialista. A las 7 de la tarde, ‘las israelitas’ insistían en negar la mayoría al PP: 52-53 diputados, a falta de dos o tres escaños.

En la ‘planta noble’ de Ferraz, Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano y el resto dela Ejecutiva, con la excepción del Secretario de Organización, Óscar López, que volvía del Congreso del PSOE murciano, intentaban controlar su propio optimismo. Ahora se ponían como meta esperar hasta tener los resultados del conteo de las primeras cien papeletas de las urnas. Cuando esos resultado se fueron conociendo contener la euforia les fue costando más. A las 21.31, por fin sin contención, un alto dirigente del PSOE confirmaba la noticia a ELPLURAL.COM a través de un mensaje telefónico: “¡¡¡No llegan!!! ¡¡¡No van a tener la mayoría absoluta!!!”.

El PP insistió en su mayoría absoluta hasta el final
En el PP, en Sevilla y en la calle Génova, a lo largo del día se había negado validez a ‘las israelitas’ de Canal Sur. Se aseguraba que sus propias encuestas les daban hasta 56 y 57 diputados, más que suficientes para gobernar. Entre las 8 y las 9 de la noche, cuando se iban conociendo los primeros resultados, que venían a confirmar su ‘pírrica victoria’, explicaban que se estaba dejando para el final el conteo de las urnas de las ciudades, donde ellos obtendrían sus mejores resultados… La ya narrada escena de Javier Arenas en el balcón, ‘celebrando’ la primera victoria del PP en Andalucía fue el colofón de la noche.

Mientras, en la sede de Ferraz, Elena Valenciano remataba el contenido de su intervención ante los periodistas y las cámaras de televisión. Esperaba para ser la última en aparecer, incluso después que Cospedal. Una prueba más de que en Ferraz se sentían ganadores.

El PSOE en condiciones de gobernar tanto Andalucía como Asturias
Las primeras palabras de Valenciano reforzaban esa idea: “El resultado de las elecciones indica que el PSOE –decía- puede estar en condiciones de formar gobierno tnato en Andalucía como en Asturias”. Y es que, si bien, Andalucía se había llevado por las razones expuestas la mayor atención, en Asturias, los socialistas volvían a ser la lista más votada. Como recordaba la propia Vicesecretaria General del PSOE, “En Andalucía, el PP tuvo en noviembre una ventaja de 9 puntos sobre el PSOE y cuatro meses después se ha reducido la ventaja a un solo punto. En Asturias el PP en noviembre ganó al PSOE por 6 puntos, y cuatro meses después, el PSOE le saca al PP 10 puntos”.

Unos datos que le servían a Valenciano para concluir lo que los socialistas quieren subrayar a partir de estos resultados: “El fracaso del PP es, sobre todo, el fracaso del Gobierno de Rajoy y su política… Los ciudadanos castigaron hace unos meses al PSOE después de cuatro años de crisis. Hoy han castigado al PP por sus engaños, por aprovechar la crisis para encubrir una agresión a los derechos de los trabajadores y un intento de desmontar el Estado social”.

La ausencia de Zapatero
Tras su comparecencia ante los medios, Elena Valenciano volvió a reunirse con el resto del Comité Ejecutivo. A lo largo de la mañana del lunes, la permanente de este Comité va a reunirse para analizar más en profundidad los resultados, que tanto en Andalucía como en Asturias exigen alianzas para permitir posibles gobiernos.

Por cierto, ha sorprendido en la dirección socialista que José Luis Rodríguez Zapatero estuviera ausente de España justo cuando se celebran las primeras elecciones tras su salida del gobierno. El expresidente se encuentra, como se sabe, de visita en Venezuela.