Rick Perry, gobernador de Tejas famoso por olvidarse en directo de sus planes de gobierno, ha vuelto a meterse en camisas de once varas al rechazar que los gays puedan servir en el Ejército libremente. Esto es así desde que Obama cumpliese con una de sus promesas electorales y derogase la ley Don’t ask, Don’t Tell que prohibía a los militares homosexuales confesar su condición.

Guerra contra la religión
Según Perry, esto contrasta con la supuesta guerra contra la religión que está librando Obama y que pone limitaciones a que los niños estadounidenses recen en sus aulas o pueden celebrar la Navidad.

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La fe de América
“Algo falla cuando los gays pueden servir en el Ejército y nuestros hijos no pueden celebrar abiertamente la Navidad o rezar en las escuelas", asegura Perry en su vídeo antes de concluir asegurando que “la fe hizo fuerte a América y la hará de nuevo”.

Anecdotario republicano
La campaña de las primarias republicanas no deja de ofrecer anécdotas. Además de los despistes de Perry, ya se ha visto decir adiós a la candidatura de Herman Cain tras las acusaciones de acoso sexual y adulterio. Y el aspirante favorito de La Gaceta, Newt Gingrich, se lució defendiendo la recuperación del trabajo infantil para niños de 9 años.