El vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, ha dejado la chulería de la que hizo gala en la rueda de prensa que ofreció para dejar ver que no dimitiría. En declaraciones a El Intermedio, el número dos de Barberá cambió su postura y aseguró que si le notifican en algún momento que está imputado “me marcharé, lo tengo muy claro”. Como dijo Wyoming, la “transformación fue sorprendente”, tanto que “parecía el oso amoroso”.

La noche y el día
A preguntas de Gonzo, Grau se mostró muy diferente de su comportamiento en la rueda de prensa que había ofrecido el lunes pasado, en la que respondió con un “me da la gana” a un periodista que le preguntó por qué había convocado una rueda de prensa ni no iba a anunciar su dimisión. Grau es uno de los implicados en el caso Nóos por las adjudicaciones a Urdangarin de los Valencia Summit (3,6 millones de euros), los foros de carácter turístico-deportivo que organizó el duque de Palma en la etapa de Camps. El vicealcalde está siendo investigado en su condición de presidente de la Fundación de Turismo de Valencia.

En la lista de los timados, sí
Grau ha defendido que nunca se ha llevado nin un céntimo de dinero público y se ha mostrado como víctima del duque de Palma. “Admito que me incluyan en la lista de los timados. Me pudieron engañar. Nos consta que se presentaron con una fundación sin ánimo de lucro y nos lo creímos”, ha dicho.

Un calentón
Sobre su impresentable comparecencia del lunes, Grau ha ofrecido una imagen muy distinta. "Reiteradas veces he pedido perdón, estaba muy nervioso, después de la terrible y desagradable sorpresa, después de un proceso de instrucción en el me veo mezclado. Estaba nervioso y cometí un desliz que no debía cometer”, dijo el vicealcalde que se disculpó en varias ocasiones durante la entrevista. “Incurrí en un momento de calentón, tuve un calentón y lo siento”, insistió.