Aguirre dejó consternados a los diputados de Izquierda Unida cuando les acusó de “hacer un gran negocio con esas camisetas que venden a cinco euros y producen a tres", en referencia a las camisetas verdes que visten los manifestantes. "Menudo negociazo hacen en tiempos de crisis”, agregó.

IU responde que Aguirre intenta desviar la atención
El portavoz de Izquierda Unida, Gregorio Gordo, desmintió la denuncia de la dirigente popular: "Aguirre vive instalada en un disparate continuo y sencillamente intenta desviar la atención con cosas que nadie se puede creer".

La altura intelectual de Aguirre
Gordo quiso dejar claro que el objeto social de su partido es el de “defender a los más desfavorecidos y no vender camisetas” y agregó que esa acusación denota “la altura intelectual de Aguirre”.

El método en la locura de Aguirre
Tras intentar desacreditar a Izquierda Unida, Aguirre usó la misma estrategia con el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, que le acusó de “utilizar con los profesores el método que utilizó en el Severo Ochoa para atacar a la sanidad pública”.

“Muchos podrían pensar que su agresión a la enseñanza pública es una locura. Pero hay un método en su locura”, afirmó Gómez.

La presidenta madrileña acusa a Gómez de mentir
A las críticas del líder socialista, Aguirre respondió acusándole de mentir. "Gómez miente como ya mintió en la campaña electoral de manera flagrante. No tiene ningún aprecio por la verdad. No mira a la cara, no mira porque miente", le espetó la presidenta madrileña.

La prueba del algodón
La protesta de los adolescentes en las calles de Madrid, sin embargo, fue la verdadera prueba del algodón para la política de recortes de Aguirre en educación. Según el Sindicato de Estudiantes, muchos centros educativos se quedaron vacíos porque el seguimiento de la huelga estuvo por encima del 80%. El secretario del sindicato, Tohil Delgado afirmó que unos 40.000 estudiantes se concentraron ayer, informó Europa Press.