Agag también intermedió para los Ruiz-Mateos, interesados en la compra del fabricante lácteo Clesa, propiedad de la italiana Parmalat. La familia recurrió en 2004 a los servicios del influyente yerno del entonces presidente saliente del Gobierno José María Aznar, según revela hoy El Confidencial.

La cercanía con Berlusconi
Los Ruiz-Mateos dieron por hecho que la amistad y la influencia del marido de Ana Aznar con Silvio Berlusconi -que actuó como testigo de su boda en el Escorial-, bastaría para conseguir una entrevista personal con Enrico Bondi, comisario extraordinario de Parmalat e interlocutor necesario para conseguir comprar Clesa, la división española de la firma italiana. La operación fue conseguida finalmente en 2007, aunque al parecer no precisamente gracias a Agag.

"Creo que lo hará porque si no, no cobra"
Los dueños de Nueva Rumasa estaban convencidos de que Agag haría su cometido. Carlos Perrau, exmarido de Begoña Ruiz-Mateos fue el encargado de hacer el pedido al yerno de Aznar para que mediara en el asunto. En un correo electrónico enviado en mayo de 2004 al director del área internacional de Nueva Rumasa, el joven Álvaro Ruiz-Mateos, escribió: “Por fin me respondió Alejandro Agag quien, a su vez, había hablado con Bondi, el administrador de Parmalat. Bondi le dijo que han decidido que, por el momento, quieren seguir con Clesa, por lo que no la ponen en venta (…) Le pedí que insistiera ante Bondi en que queremos tener una reunión con él, pues nunca se sabe lo que de un contacto personal puedes sacar. Quedó en que lo iba a intentar y creo que lo va a hacer de verdad, entre otras cosas, porque si no, no cobra nada”.