Condenado a cuatro años, y no por cualquier delito, sino por defraudar a la Hacienda. Aún así, este jueves sus 'jefes' en las Cámaras de Comercio valencianas no ven razón para despedir a Carlos Fabra. La explicación que dan es peculiar: "se trata de un empleado, y no hay razón objetiva para despedirle", ha dicho Manuel Teruel, presidente del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio. Un 'pensamiento' que ha rematado recordando que "la sentencia no es aún firme".

Contratado cuando se producía un ERE por la crisis en las Cámaras
Sin embargo, quien ha tenido que pasarlo peor para justificar semejante decisión ha sido Dolores Guillamón, la presidenta de la Cámara de Comercio del propio Castellón, 'la tierra Fabra', que este jueves se ha puesto delante de los periodistas para, eso sí, hacer poco más que leer un comunicado. "De momento", ha dicho, "no voy a proponer su sustitución". Fabra ocupa el cargo de secretario general de la Cámara de Comercio, puesto por el que percibe 90.000 euros.

Carlos Fabra ante un retrato para honrarse a sí mismo. Foto EFE Carlos Fabra ante un retrato para honrarse a sí mismo. Foto EFE



No es un sueldo elegido a voleo. Es exactamente el mismo dinero que cobraba como presidente de la Diputación de Castellón, y que tuvo que dejar en el año 2011. Una forma más que tenían sus 'amigos' de mostrarle afecto por 'los viejos tiempos' en los que era él quien repartía favores. Lo más duro es que cuando se contrató a Carlos Fabra la Cámara de Comercio vivía una grave crisis económica que había provocado el despido de 15 personas en un ERE en el que también se jubiló a otros cinco.

Un 'chollo' doble que nadie se atreve a quitarle
Pero el chollo que no va a perder Carlos Fabra no es sólo este de la Cámara. Tampoco va a ser relevado en otro 'trabajito' que desempeña, el de miembro del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Castellón. Puesto que ocupa, precisamente, por su cargo en la Cámara de Comercio, a la que representa. Resultado, un doble 'enchufe' con dinero que, en gran medida, viene de los presupuestos públicos.

Tal es así que el PSPV-PSOE ha pedido en el parlamento valenciano que se retiren de manera inmediata 90.000 euros del convenio entre la Generalitat y las Cámaras de Comercio, para que el dinero de Carlos Fabra no salga de los bolsillos de todos. El presidente valenciano, Albert Fabra, cuando le han preguntado por su antiguo protector, y a su vez protegido, ha vuelto a intentar mirar para otro lado: "el nombramiento de Carlos Fabra como consejero del puerto -es todo lo que se ha atrevido a decir- es de la Cámara de Comercio, no es de la Generalitat".

Lo que no ha desvelado, por cierto, la presidenta de la Cámara de Comercio de Castellón es una duda que planteábamos en ELPLURAL.COM este miércoles: ¿quién paga los guardaespaldas y el chófer de Carlos Fabra? Sólo ha dicho que ellos no son, porque "la Cámara no está para esos gastos". Que se lo pregunten a los que fueron afectados por el ERE... A Fabra no, a él que no se lo digan.