La expresidenta madrileña, Esperanza Aguirre, adjudicó 250.000 euros a la ONG católica Solidaridad Humana para impartir centenares de talleres de educación sexual en colegios madrileños sobre la abstinencia sexual como método anticonceptivo.

Aguirre y su entonces consejero Francisco Granados subvencionaron los cursos a través de la fundación Arpegio, que dependía de la Comunidad de Madrid, y que adjudicó cerca de 10 millones de euros sin control ni fiscalización, según se desprende de la documentación entregada por el Gobierno de Cristina Cifuentes ante la comisión de investigación en la Asamblea de Madrid de la gestión de Aguirre e Ignacio González, a petición de los partidos en la oposición.


Abstinencia y castidad
En sus cursos, la ONG Solidaridad Humana defendía “la abstinencia y la castidad” como vías para “prevenir el SIDA”, y difundía que “hay que educar para lo único que podría protegernos: ponerse el preservativo en la cabeza”, según publicó esta organización en 2001.

Según denunció el PSOE, la pública Arpegio multiplicó por cuatro las cantidades de dinero a la fundación Solidaridad Humana que anteriormente les daba Alberto Ruiz-Gallardón durante su gobierno.

La aportación de Arpegio a Solidaridad Humana pasó de 120.000 euros en 2004 a 255.985 euros en 2007. Un total de 156.025 le fueron adjudicados a través de un contrato de la Consejería de Educación que entonces dirigía Lucía Figar, imputada en el caso Púnica y una reconocida ultracatólica.

En 2008, la Dirección General de Juventud solicitó una ampliación del programa. La ampliación fue de 99.969 euros, y sin ningún control.