Una vez pasados estos días de celebración y excesos navideños quizás sea un buen momento para reflexionar y acordarnos de todos aquellos para los que estas festividades han ido adquiriendo a lo largo del tiempo un significado distinto.

Mientras que para algunos, generalmente los más jóvenes, la navidad es sinónimo de momentos de “felicidad” vivenciados como días de vacaciones, cambios de la rutina diaria y regalos, muchos regalos; para otros, generalmente los mayores, es tiempo de nostalgia.

Es en estas fechas cuando nuestras consultas se llenan de personas entristecidas por aquellos días de “felicidad” que ya no son disfrutados. La navidad para algunos también es sinónimo de pérdida. Y es, de hecho en estos días, cuando nuestra conciencia se ve impregnada inevitablemente por un continuo de pensamientos dirigidos a añorar la presencia de aquellos que estuvieron y ya no están, de todo aquello que éramos capaces y ya no podemos hacer o de aquello que teníamos y por efecto de la crisis ya no nos pertenece.

Y es que son precisamente estas fiestas, que se repiten cada año, cargadas de las mismas rutinas y significados, las que tienden mayoritariamente a convertirse en momentos de balance personal, en los que es casi ineludible la comparación con respecto a situaciones vividas en otras festividades anteriores.

Llegado este momento, es conveniente hacernos muy conscientes de que la única realidad que puede ser vivida es la presente. Y que quizás es bueno para todos nosotros eludir esa mirada hacia atrás, que supone la nostalgia y centrarnos en dirigir nuestra atención al ahora de nuestras experiencias.

Nos conviene aprender de lo que el poeta griego Konstandinos Kavafis (1863-1933) trató de trasmitirnos en su conocido poema Viaje a Ítaca, en el que nos señaló la importancia de ser capaces de disfrutar de cada uno de los momentos vividos en el trayecto sin esperar nada al final del viaje.

El mindfulness o meditación terapéutica es una práctica que nos permite hacernos plenamente conscientes de lo que está aconteciendo en el aquí y el ahora. Su ejercitación nos posibilita situarnos en un estado ideal a la hora de combatir las distracciones y concentrarnos en nuestros objetivos actuales.

Carlos Abril Pérez del Campo

Psicólogo y Mediador Familiar

Twitter: @InMediacion