Lentejas con verduras y hueso de jamón.

¿Con qué?

Trescientos gramos de lentejas, una cebolla grande, dos zanahorias, una cabeza de ajo, dos hojas de laurel, un puerro, un calabacín, una copa de vino blanco seco, aceite de oliva, un hueso de jamón y sal.

¿Cómo?

Ponemos las lentejas en remojo dos horas antes de prepararlas -se pueden hacer el día anterior-. En una cazuela vertemos una cucharada de aceite y rehogamos las zanahorias cortadas en trozos pequeños, el puerro y la mitad del calabacín. Echamos las lentejas y las cubrimos de agua, un dedo por encima, salamos y ponemos las hojas de laurel y la cabeza de ajo entera. En olla exprés serán suficiente diez minutos, en cazuela treinta o cuarenta minutos. Entretanto en una sartén limpia ponemos dos cucharadas de aceite de oliva y pochamos la cebolla cortada en dados a fuego lento, cuando empiece a trasparentar añadimos media copa de vino y dejamos que se evapore el alcohol. Vertemos la cebolla ponchada en las lentejas, removemos, dejamos cocer dos minutos y servimos en plato hondo.

Filetes de pechuga de pollo empanados con queso y jamón.

¿Con qué?

Un kilo de filetes de pechuga de pollo, un sobre de queso en lonchas, cuarto de jamón cocido, pan rallado, dos huevos, aceite de girasol, media copa de vino de Jerez seco, pimienta y sal.

¿Cómo?

Pedimos en la pollería que los filetes sean amplios para poder doblarlos. El día anterior mojamos bien los filetes con el vino y salpimentamos. Extendemos los filetes de pollo y cubrimos con el queso y el jamón cocido y doblamos cubriendo -si es necesario ponemos un palillo para cerrar y lo quitamos una vez fritos- mojamos bien en huevo batido y empanamos, freímos en abundante aceite muy caliente, para que queden crujientes. Podemos servir con una ensalada o unos pimientos fritos.

Sandia en su jugo, antes de que se terminen.