Calamares en su tinta con arroz de rape.
¿Con qué?
Kilo y medio de calamares, una cebolla grande, dos dientes de ajo, una hoja de laurel, una guindilla, aceite de oliva, un vaso de tomate frito, dos rebanadas de pan, dos copas de vino tinto y sal.
¿Cómo?

Pedimos en la pescadería que nos limpien los calamares y, si es posible, que nos los corten en trozos pequeños, y guardándonos la tinta. En una cazuela con tres cucharadas de aceite pochamos la cebolla cortada en dados a fuego lento; entretanto secamos los calamares y cuando la cebolla este transparente echamos los calamares y subimos el fuego, dejamos que cueza a fuego vivo durante diez minutos, añadimos la hoja de laurel, el tomate frito, la guindilla y bajamos el fuego a medio; al mismo tiempo en una sartén ponemos tres cucharadas de aceite de oliva, echamos los dientes de ajo y freímos las rebanadas de pan, esperamos que se enfríe un poco y vertemos todo en un recipiente con una copa de vino, la tinta de los calamares, lo trituramos todo, lo pasamos por el chino y lo añadimos a los calamares, salamos y dejamos que cuezan diez minutos más. Este plato se puede hacer el día anterior. Preparamos el arroz con un caldo hecho con un hueso de rape. Servimos arroz y calamares.



 

Queso con lechuga trocadero.
¿Con qué?
Cuarto de queso semicurado y cuarto de queso fresco, una lechuga trocadero, aceite de oliva, vinagre balsámico y sal.
¿Cómo?

Después de un plato contundente como los calamares en su tinta con arroz, es muy oportuno hacer una ensalada de una lechuga suave, como trocadero u hoja de roble, con un queso -fresco y semicurado- al gusto de los comensales. Preparamos la ensalada con una vinagreta suave de vinagre balsámico, sal y aceite de oliva virgen y colocamos en el centro de la mesa.