Pisto manchego y chuletas de cerdo con patatas

Lun, 23 Ene 2017

Pisto manchego.

¿Con qué?

Un calabacín grande o dos pequeños, tres pimientos verdes –italianos- dos cebollas medianas, aceite de girasol, un bote de tomate triturado o cuatro tomates curados, sal y pimienta.

¿Cómo?

Partimos las dos cebollas medianas en cuadrados pequeños, ponemos una sartén al fuego con dos cucharadas de aceite de girasol y cuando empieza a estar caliente echamos la cebolla y bajamos un poco el fuego. Cortamos los pimientos verdes de la misma forma y rehogamos con la cebolla. Cortamos el calabacín en dados pequeños, con o sin piel, al gusto, y rehogamos durante diez minutos más. Vertemos el bote de tomate triturado   y lo enjuagamos con un poco de agua que echamos a la sartén, dejamos que se haga a fuego lento durante quince minutos. Para evitar las molestas salpicaduras recomiendo que el pisto se haga en una olla baja para taparlo o tapando la sartén. Si queremos hacerlo con tomate natural, en vez de echar el bote de tomate triturado, pelamos los cuatro tomates curados, los cortamos en dados con o sin pepitas y los añadimos. Salpimentamos y estará listo. Se puede servir como un primer plato o como complemento de un segundo.

Chuletas de cerdo con patatas a lo pobre.

¿Con qué?

Chuletas de cerdo, tantas como comensales y alguna más –las de ibérico son más jugosas pero más caras- cuatro patatas, una cebolla grande, aceite vegetal al gusto, un diente de ajo, sal y pimienta.

¿Cómo?

En una sartén ponemos bastante aceite, por lo menos cuatro cucharadas, cortamos las patatas, una vez peladas, en rodajas finas como para tortilla y empezamos a freír a fuego bajo. Cortamos la cebolla en juliana y la añadimos. Cuando la cebolla esté transparente retiramos y salpimentamos. En el mismo aceite muy caliente ponemos el diente de ajo y las chuletas de cerdo y dejamos que se hagan bien. Retiramos el diente de ajo cuando esté dorado. Salpimentamos las chuletas después de sacarlas de la sartén. Servimos una chuleta en cada plato acompañada de las patatas con cebolla, llamadas, patatas a lo pobre.

Plátanos fritos con azúcar moreno; en una sartén bien caliente se vierte un poco de aceite de maíz, una cucharada, se pasan los plátanos abiertos en dos mitades a lo largo, se rocía un poco de vino dulce y se espolvorea un poco de azúcar moreno. Se deja cinco minutos a fuego bajo y a servir.