Uno de los alimentos estrella para combatir las altas temperaturas es el helado. El verano no sería lo mismo sin ellos, aunque podemos disfrutarlos durante todo el año.

En la antigüedad, el helado consistía en una primitiva versión del alimento que conocemos ahora: se hacía con hielo y zumo. Ahora, tenemos a nuestro alcance un infinito catálogo de sabores en las heladerías, pero también podemos hacer helados en nuestra propia casa.

Si somos unos amantes de esta fría comida y queremos hacerla de manera casera, tendremos que adquirir una heladera a la altura de lo que queremos comer. Los dos elementos básicos de esta máquina son: un recipiente refrigerado donde echar la combinación de ingredientes, y las aspas que se mueven gracias a un motor y que mezclan de forma continua a medida que el helado se va congelando. Este proceso se llama mantecación, y es muy importante para lograr un resultado de calidad.

La función de las aspas consiste en introducir aire y volumen, lo que hace más difícil que se formen cristales de hielo. Además, un helado sin aire no tiene la misma cremosidad ni el mismo sabor, pero tampoco hay que pasarse con el aire, ya que esto hace que tengamos menos cantidad de helado.

Tipos de heladeras

Según el blog gastronómico Directo al paladar, hay dos grandes tipologías básicas de heladeras que podemos encontrar en el mercado, con grandes diferencias entre unas y otras: con compresor y de cubeta. La mayoría, sea el modelo que sea, suelen incluir un recetario como guía para el uso inicial, aunque no está de más comprobarlo si es nuestra primera heladera.

Las heladeras con compresor tienen un refrigerador integrado en el propio cuerpo, una cubitera que mantiene la temperatura adecuada para cocinar el helado. Así, su elaboración es mucho más rápida, directa, y también más controlada.

Esa capacidad de refrigeración se mantiene estable durante mucho tiempo, sin cambiar la temperatura, aunque lleve funcionando un rato. La desventaja de estos modelos es el precio, muy superior al de otro tipo de máquinas. Se aproxima casi a un uso profesional, por lo que pueden elevar el gasto de forma considerable, siendo aparatos complejos y de alto rendimiento.

En el otro lado, están las heladeras de acumulador o cubeta, que disponen de una cubeta extraíble con una doble pared llena de líquido, que hay que congelar con 24 horas de antelación para hacer después el helado. Estas máquinas carecen de compresor, por lo que somos nosotros los que debemos aportar la capacidad refrigerante de forma manual.

Cuando ya esté congelado el recipiente, se vuelve a colocar en el cuerpo del aparato para hacer rápidamente el helado, poniendo a trabajar el motor moviendo las aspas. Durante el proceso también se incorpora aire siguiendo el mismo principio que en las heladeras de compresor.

Este tipo de heladeras tienen modelos muy económicos que dan buenos resultados. Además, también se comercializan robots de cocina que disponen de heladera como compra adicional. Sin embargo, con estas máquinas es mas difícil conseguir un resultado impecable, ya que la temperatura no se mantiene estable y controlada y hay que estar más pendientes para planificar la elaboración del helado.

¿Qué modelo comprar?

Si la prioridad es que la heladera tenga un precio económico, existen máquinas modestas que pueden cubrir nuestras expectativas, aunque si es cierto que los verdaderos apasionados del helado artesano disfrutarán mucho más con una buena máquina de compresor.

En el mercado, gracias a la moda de los helados en casa, han aparecido modelos muy ajustados de precio que son muy atractivos para los que busquen darse un capricho ocasional en casa. Aquí te dejamos heladeras de buena calidad y por menos de 50 euros.

Bol de Zoku

La marca Zoku tiene una gama de accesorios para hacer helados, polos y sorbetes de una forma sencilla, rápida, y además divertida. Desde 23,53 euros, tenemos una máquina de heladeras sin necesidad de motor eléctrico, y con diferentes colores. Disponible en Amazon.

Esta máquina se debe congelar previamente antes de mezclar el helado. La idea es que en apenas 10 minutos se consigue un helado cremoso sin usar aspas. Es cierto que en los comentarios hay consumidores que recomiendan remover a mano de vez en cuando la mezcla para obtener un resultado más cremoso.

Bol Zoku

Hoberg D2000801

Por tan solo 24,95 euros tenemos este básico modelo de heladera con cubitera, que tiene una capacidad de 500 ml en líquido para preparar hasta un litro de helado o yogur helado. Es pequeña, y solo pesa 1,65 kilos. Dispone de un motor que promete ser silencioso, aunque algún usuario comenta que hace bastante ruido, aunque en estas máquinas es normal y casi inevitable.

Hoberg D2000801

Heladera de Jocca

Esta sencilla y pequeña heladera de marca española cuesta solo 32,67 euros, con apenas un kilo, pies antideslizantes y una capacidad para 400 ml de helado. Es ideal para raciones comedidas ocasionales.

Hoberg D2000801

Taurus Tasty Ncream

Con una capacidad de un litro y medio esta heladera de Taurus, con un precio de 34,11 euros, es más alargada y con pies antideslizantes. También destaca por su alta eficiencia energética, con etiqueta A++, importante su vamos a utilizarla mucho en casa.

Hoberg D2000801

Ariete Gran Gelato

Este modelo es muy fácil de desmontar, limpiar y guardar. Una cómoda heladera de 47.99 euros que, aunque es algo ruidosa, sigue funcionando igual de bien con el paso de los años, y cumple su función cada verano. El sistema de funcionamiento es el habitual, y se puede introducir la mezcla poco a poco por el orificio superior a medida que las aspas van mantecando. Permite producir alrededor de un litro de helado.

Hoberg D2000801