Pues bien, salvadas todas las diferencias y distancias en relación al partido de fútbol mencionado, el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, da la impresión de que quiso emular a Pepe. No sólo denigró el riesgo de la "catalanización del PSOE", que le atribuye a Carme Chacón –cuyo padre, por cierto, nació en Olula del Río, en la provincia de Almería-, sino que afirmó que la "catalanización" no era tampoco "conveniente" para "Andalucía y España".

¿Una broma de pésimo gusto?
Primero, pues, Toscano empujó a Chacón por su presunto intento de catalanizar el PSOE e inmediatamente después le pisó la mano en nombre de Andalucía y de España. No asistimos a un episodio anecdótico, residual o de menor cuantía. Esto no es ni mucho menos una broma y, en todo caso -si lo fuera- sería de pésimo gusto. ELPLURAL.COM ha defendido a capa y espada a los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía, cada vez que voces provocadoras e irresponsables del PP o de CiU se han adentrado en el lamentable territorio de la xenofobia a cuenta de los andaluces o, en ocasiones, también de los extremeños. Y lo seguiremos haciendo siempre que se produzca este tipo de incidentes verbales.

Juego sucio
No abundan los andaluces que atacan a Cataluña o a los catalanes. Pero no podemos entender que en este juego sucio participara un veterano dirigente socialista como es el alcalde de Dos Hermanas. Toscano ha jugado con fuego porque, en lugar de argumentar las razones por las que él apoya legítimamente a Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha acogido al fantasma del anticatalanismo. No hay mejores separatistas que aquellos que ejercen de separadores, como lo hizo Alejandro Lerroux, nacido en La Rambla (Córdoba) el año 1864. Fue un revolucionario de boquilla -un demagogo sin escrúpulos- que terminó sus días felicitando al general Franco por su victoria.

Dirección sólida
En medio de tantas derrotas, el socialismo necesita más que nunca una dirección sólida. No queremos interferir en el Congreso, tan cercano. Ni en las primarias sui géneri que conducirán a elegir, hoy por hoy, a Rubalcaba o a Chacón. Pero entendemos que Toscano ha rebasado peligrosamente la línea roja y ha roto el fair play que hasta ahora, a grandes rasgos, ha habido. No le hace así ningún favor a Rubalcaba, que ha insistido en combinar el cambio con la unidad del PSOE. Pisar al adversario queda para Pepe. Esperamos en todo caso una declaración de Toscano pidiendo disculpas por su pisotón. Los partidos no se ganan a pisotones, sino a golazos. Y rectificar es de sabios.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM