Este Gobierno de tinte ultra neoliberal, con reminiscencias fascistoides, no permite que un trabajador se ponga enfermo. Si se suceden 9 días mientras la enfermedad se ha apoderado de cualquiera de nosotros, no valen certificados médicos ni partes hospitalarios, el trabajador-enfermo puede ser despedido 'procedentemente'. A un trabajador se le puede echar a la calle ( y de hecho así esta sucediendo) con una indemnización de tan solo 20 días por año. Además, 'in dubio, pro potens'. Es el trabajador el que tiene que demostrar que su despido ha sido improcedente.

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