Para millones de americanos, J.Edgar Hoover, director del FBI, fue un héroe. El 14 de julio de1955 dijo urbi et orbe: “Somos únicamente una organización que recoge datos. No condenamos a nadie. En el minuto mismo en que el FBI empiece a recomendar lo que debería hacerse con esta información, se convertirá en una Gestapo”.

John Edgar Hoover, llegó al cargo en 1921 y lo mantuvo hasta su muerte en 1972. Era uno de los hombres más odiados y temidos en todo el espectro político americano. Fue un peligroso sinvergüenza que trataba al poder sabiendo que esos políticos estaban literalmente en sus manos.

El presidente in péctore, Trump, es un truhan que acumula millones por doquier, bombardea a los pobres y acojona a los demás

Hasta que el FBI, en la reciente campaña presidencial, se lanzó a desproteger a Hillary Clinton y favorecer a Donald Trump, empezaron a bajar las posibilidades de quien parecía, sin duda alguna, la vencedora con los votos legítimos.

No deja de ser, como mínimo, un poco curioso que el actual director del FBI, James Comey, viene a ser a veces rebelde o independiente también, y republicano. O sea, que es un tipo más cercano a la derecha americana que a Clinton.

El presidente in péctore, Trump, es un truhan que acumula millones por doquier, bombardea a los pobres y acojona a los demás. Luego aparece como si él fuera un bondadoso ciudadano, dispuesto a recortarse a sí mismo el sueldo, de modo que resulte el bueno de la película, y esté rodeado de malditos populistas. Trump es el mejor. Solo expulsará o encarcelará 3 millones de inmigrantes y no 11 millones. ¡Muchas gracias, Sr. presidente!