Efectivamente, cuando uno desea por todos los poros de su piel llegar a la Moncloa, no por España, o por los españoles, no por su situación económica sino simplemente por puro afán individual, por lucro personal, porque es la tercera vez que me presento y no puedo fallar, cuando estos son motivos todos espurios para llegar a comandar y dirigir este país, te alías con quién te haga falta y lo que es peor, dices lo que sea con tal de que cualquier colectivo se te una y te de su confianza. El poder es la capacidad de pocos de hacerles creer a muchos lo poco que importan.

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