Aquí, en todo el mundo y especialmente en Europa, lo que está en juego es un nuevo orden económico, político, social donde las masas organizadas (gracias a las nuevas tecnologías) son las que mantendrán el pulso y diseñen su propio presente e ineludiblemente su destino.

Rajoy
Se equivocan, por ejemplo, los edecanes de Rajoy para los que una mayoría parlamentaria es más que suficiente para implantar un modelo nacional a todos los niveles. Van a comprobarlo el mismo día de la investidura cuando miles de indignados recuerden al nuevo presidente que aquí han cambiado muchas cosas. Ya no se puede gobernar metido en la hornacina de Moncloa; si las ventanas no se abren per se, las ventanas serán derribadas pacíficamente. Hay muchas formas de hacerlo. Y los jóvenes las conocen mejor que nadie.

PSOE
Si los nostálgicos socialdemócratas creen que se puede llenar el actual vacío de poder en el PSOE mediante conspiraciones de salón, se van a llevar un chasco. La izquierda posible, que existe mayoritariamente en España, tiene que poner en práctica sus propios postulados y dejar que lo real se convierta en oficial. Esto es, que sean la militancia e incluso los simpatizantes los que nominen a las personas que deban liderar los próximos años en la oposición. Ya no funciona ni puede funcionar el dedazo, ni los contubernios de taberna, ni las conspiraciones entre coleguillas con copas.

Rey
Se equivoca don Juan Carlos si cree que el caso Urdangarin se va a taponar con un simple saco de yeso. Se ha sustanciado algo que el pueblo no perdona, la corrupción, en una institución que sólo puede vivir de la auctoritas.

Están atrapados y la sensación es que no saben por dónde salir. ¿Quizá por la puerta de servicio…? Ya lo hizo un 14 de abril un tal Alfonso XIII.
Eso no se olvida, aunque el jefe de la Casa, Rafael Ortega Sppotorno, vaya a besarle los pies a Pedro J. Ramírez en el despacho del periodista. Porque al día siguiente El Mundo volvía durísimamente contra el Duque casi liquidado. Sin olvidar tampoco que fue Crónica que dirige el documentado y stajanovista Miguel Angel Mellado quien tiró la primera y certera piedra. Y este profesional manchego es insobornable.

Ricos
Voy a poner un ejemplo ilustrativo y muy descriptivo. Juan Abelló y su esposa Ana Gamazo defraudaron al fisco 20.000 millones de pesetas (El Confidencial.com) en los años en los que los Fazmatella S.L tenían el poder. Eran amigotes; muy amigotes. Y se notó al decir de los funcionarios de la Agencia Tributaria.

La señora Gamazo va presumiendo en el papel couché de su deriva “solidaria”. ¡Oiga, rica, de qué demonios habla usted! Primero cumpla con la legalidad fiscal y luego presuma de lo que le venga en gana porque aquel dinero no era suyo sino de todos los españoles.
Otros que no se enteran.

Iglesia
El cambio vendrá también a la Iglesia católica cuando desaparezca, que desaparecerá, la actual jerarquía en Roma y en Madrid. No habrá Rouco para toda la vida (aunque lo parezca) y la vida de las bases terminará por imponerse. Y no habrá hisopos, ni casullas con naftalina capaces de poner puertas blindadas en los templos.

Medios
Los que fueron (Prisa, Vocento, Unedisa) ya son menos. Ya no tienen el monopolio ni de la verdad, ni del reparto de la información, ni de la tela para montar plataformas. Ahora –Internet lo demuestra a diario- hay otras posibilidades que la ciudadanía preparada y libre abraza con entusiasmo.

Desengáñense amigos. Las revoluciones, como dejó escrito Wenden Phillips, no se hacen, llegan. Una revolución es algo tan natural como un roble…

Y en ocasiones esas revoluciones no son violentas y llegan sin avisar. Es el caso.

Graciano Palomo es periodista y escritor, director de FUNDALIA y editor de IBERCAMPUS