Ayer, The Guardian lo definió como “un maestro de la ambigüedad”. “Dice una cosa y hace la contraria”, escribió Giles Trement, corresponsal de este periódico en Madrid, quien intentó, por lo demás, proyectar una imagen positiva, aunque contenida, del personaje.

¿Un buen gestor?
“No es lo mejor, pero es lo menos malo”, señaló el corresponsal. Y precisó que “no es buen candidato, pero sí un buen gestor”. Sin embargo, no olvidó subrayar algo que todos sabemos, pero que rechaza siempre el estado mayor de Génova 13: “Rajoy sólo ha hecho que esperar pacientemente que la crisis económica hundiera a Rodríguez Zapatero”. ¿Es de “buen gestor”, apreciado colega de The Guardian, esconderse detrás de las piedras de un acantilado aguardando que la crisis mate políticamente a su principal adversario para ocupar de este modo la Presidencia del Ejecutivo?

Aliado con la crisis
Es éste exactamente nuestro diagnóstico, que hemos difundido a menudo desde ELPLURAL.COM. Todo el mérito del líder conservador –tan admirador de David Cameron, el primer ministro británico- consiste en haberse aliado con la crisis sin apoyar en un solo momento al Gobierno, a pesar de los muchos riesgos de así perjudicar objetivamente a los españoles. “Es un político de nervios de acero que no da a conocer sus propuestas para no asustar a los votantes”, sostiene Trement. O sea, que oculta Rajoy -según indica el corresponsal- “sus propuestas” con el único fin de no perder votos. ¡Menudos nervios de acero!

Estratega de vía estrecha
Magnífico estratega de vía estrecha es el jefe de la derechona. Así que Rajoy nos engaña ocultando lo que se nos viene encima a los ciudadanos de este país, una vez gobierne el PP. Estaremos en manos, pues, de quien encarna “lo menos malo”. ¿Cuántos españoles consideran que Rajoy es menos malo que Alfredo Pérez Rubalcaba? Casi ninguna encuesta solvente apunta en esa dirección. Elemental, querido Watson. Por cierto, diana al describir a Rajoy como “el maestro de la ambigüedad”.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM