La audiencia de Castellón, provincia de la comunidad valenciana gobernada por el Partido Popular, acaba de condenar a don Carlos Fabra a cuatro años de cárcel por fraude fiscal y una multa de 1,4 millones de euros y a su esposa, doña María Amparo Fernández, a dos años de cárcel y una multa de 540 mil euros. La sentencia reconoce que el Sr. Fabra "no era un defraudador cualquiera”, ya que era presidente de la Diputación de Castellón y del PP provincial y cometió “repetidos delitos fiscales en cantidad de notoria gravedad”. Por cierto, Alcapone fue a la cárcel por delito fiscal.

La justificación del PP a esta sentencia es -Cospedal, número dos del partido, Floriano, numero tres y Fabra presidente valenciano, dijeron- que el Sr. Fabra ya no tiene ningún cargo ni función dentro del PP. Insultan nuestra inteligencia, porque don Carlos Fabra cometió esos graves delitos siendo presidente del PP de Castellón y presidente de la diputación provincial.

El segundo episodio de estos días son las declaraciones de la secretaria general del Partido Popular, Sra. Cospedal, con motivo del auto del juez Ruz, de la Audiencia Nacional, en el que también cita como imputado al arquitecto que reformó la sede del partido de la calle Génova, Gonzalo Urquijo, dice que, de acuerdo al informe -de la policía judicial- se puede "confirmar a nivel indiciario (...) la presunta existencia por parte del Partido Popular de una cierta corriente financiera de cobros y pagos continua en el tiempo, al margen de la contabilidad remitida por el Partido Popular al Tribunal de Cuentas". Es decir una contabilidad B, dicho en claro.

La secretaria general dijo ante los periodistas que “el total de la obra figura en la contabilidad del partido. Los papeles o cuentas que tengan otros, serán de otros”, aunque mostró su respeto por el auto del juez y pidió a las fiscalía que revise la contabilidad del Partido que está en el juzgado. ¿Cuantos años ha sido tesorero del PP el Sr. Barcenas? Más de veinte años. Su fortuna de Suiza la hizo durante esos años. ¿No creen que sabía lo que se cocía en el Partido Popular durante esos años?

Lo dicho, los dirigentes del Partido Popular no pueden insultar de esa forma tan obscena la inteligencia de los ciudadanos, muchos millones de ellos les votaron y les llevaron al gobierno. No nos los merecemos.

Joaquín Tagar es periodista