Hace solo dos años, 15 de cada 100 españoles situaban el terrorismo etarra entre sus principales temores, en el año 2007 la proporción superó el 45% y durante la etapa de Gobierno del PP (1996-2004) este indicador jamás bajó del 30%.

En aquella época, cuando el terrorismo campaba a sus anchas, ningún analista en su sano juicio hubiera excluido los crímenes de ETA del primer plano en el debate político y electoral. Y ahora, cuando ETA se encuentra acorralada y España está a punto de ganar una batalla histórica, el asunto solo gana actualidad con los peródicos exabruptos de Aznar.

Blog de Rafael Simancas