El presidente del Gobierno de España miente en el Parlamento. Resulta duro de expresar, pero es un hecho perfectamente comprobable. Lo hace, además, de manera reiterada y sistemática. Mienten también los ministros. Y todo parece formar parte de una estrategia destinada a hacer creer a los ciudadanos que las cosas son distintas de cómo esos mismos ciudadanos las ven cada día.

El último episodio de esta estrategia se ha producido a cuenta de la destrucción de empleo. Rajoy ha sostenido formalmente en el Parlamento que en España ya no se destruyen puestos de trabajo, pero las estadísticas de su propio Gobierno desmienten tal afirmación. La Encuesta de Población Activa refleja que desde enero de 2012 hasta el tercer trimestre de este año se han destruido nada menos que 984.300 puestos de trabajo, y los datos de afiliación a la Seguridad Social demuestran que entre octubre de 2012 y octubre de 2013 se perdieron 376.000 empleos.

Sigue leyendo en el blog de Rafael Simancas