Falta aún un mes para la cita electoral que decidirá el Gobierno de España y en el escenario político de la precampaña, se ven partidos, que cuando dicen algo refieren temas concretos en interés de la ciudadanía. Son los que tienen programa de acción y criterio de Estado. Pero da la impresión de que a algunas otras formaciones se les ha agotado el discurso y tienen que recurrir a repetir tópicos o insistir en el insulto habitual y amplificarlo mientras pelean entre ellas. Es el caso de Ciudadanos, que pugna con el PP por ver quien baja los impuestos más y mejor en un hipotético gobierno en el que actuarían solos o acompañados de otros. Por su parte, Vox dosifica sus barbaridades superándose cada día. La última, prometer una medalla al mérito civil a quien dispare a un ladrón. Habría que pedir a los profesionales de la justicia que analicen este tipo de aseveraciones por lo que puedan implicar.

Esa carrera enloquecida, en la que se emplea el “y yo más”, tiñe las propuestas de las derechas e incluso sus listas electorales. Ayer, cuando debían presentar a sus candidatos, nos encontramos con unas listas que parecen concebidas no por el afán de incorporar intelectuales, buenos profesionales y expertos en temas clave, sino por superar la relación de candidatos del contrario. En el caso de Ciudadanos, que quita hierro al aparente pucherazo aparecido en sus primarias de Castilla y León, calificándolo de “error”, se ha nutrido de ex militantes de otros partidos para dar el golpe de efecto y el supuesto aviso a navegantes.

Da la impresión de que a algunas formaciones se les ha agotado el discurso y tienen que recurrir a repetir tópicos o insistir en el insulto 

Pero donde en estos momentos más se masca la competición es entre el PP y VOX. En el ánimo de empatar al rival, Pablo Casado no ha dudado en fichar, además de a personajes conocidos por su participación en tertulias televisivas, a dos toreros; Miguel Abellán, que va en las listas por Madrid y Salvador Vega, por las de Málaga. Aún más, la número 2 por Segovia es Raquel Sanz, viuda del torero Víctor Barrio. Por no mencionar a Adolfo Suárez Illana, que no se sabe si estará en las listas de Madrid por hijo de expresidente o por torero. La intención clara del partido es pegarse con VOX por el voto de los aficionados a la tauromaquia. Su presidente, Santiago Abascal, ha fichado como número 3 para el Congreso por Barcelona al diestro Serafín Marín, que toreó la última corrida de la Monumental el 25 de septiembre de 2011, tras la prohibición del Parlament de celebrar corridas, que luego corregiría el Tribunal Constitucional. Y pesa mucho que VOX cuente, además, con el apoyo incondicional del sevillano Morante de la Puebla, una figura de relieve para los taurinos.

En la semana del aniversario del gran referente del periodismo español, Mariano José de Larra, sus palabras recobran vigencia como si no hubieran pasado dos siglos: "... van a ver a un animal tan bueno como hostigado, que lidia con dos docenas de fieras disfrazadas de hombres...". Si estos representantes son los que queremos para nuestro Congreso, apaga y vámonos.

En este punto, Abascal y Casado protagonizan una especie de duelo al estilo de la letra con la que García Lorca inmortalizó el café de Chinitas, ya saben: “Soy más valiente que tú, más gitano y más torero”.  Lamentable, sin duda.

Enric Sopena es Presidente Ad Meritum y fundador de ElPlural.com