Seguro que haría falta un estudio más detallado que los datos que aquí se ofrecen, pero espero que valga, por lo menos, para generar una cierta inquietud sobre el asunto ahora que se terminan los fastos futboleros.
En mi opinión, es imposible separar los éxitos de la selección española del boom inmobiliario que hemos disfrutado hasta ayer. Y que empezamos a padecer desde hoy.
No digo que nuestros jugadores sean dudosos en nada, digo que los enormes recursos que han sido precisos estos años para fichar y retener a los mejores, proceden en su mayoría del ladrillo.
Seguir leyendo en el blog de Luis Solana
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.