El Partido Popular se ha puesto en modo campaña electoral, dando por hecha la repetición de elecciones, y se ha lanzado a promocionar su idea de llevar a toda España su modelo de Navarra. De Navarra Suma a España Suma.

La coalición electoral que suma a PP, Ciudadanos y UPN, en el resto de España sería abierta. Tan abierta que se invita a participar en la misma a Vox, el partido al que Pablo Casado llamó extrema derecha, después de las últimas elecciones generales.

Una vez consumado el bajón electoral del PP, la batalla por la recuperación se orienta hacia la derecha extrema y no hacia el centro. Por eso no sorprende que se aguarde una respuesta positiva del partido de Santiago Abascal a sumarse al nuevo proyecto.

Lo que sorprende es que Ciudadanos y Vox no valoraran los riesgos de negarse a cualquier alianza antes de las elecciones generales y ahora concluyan que la salida a la actual situación es reagrupar las fuerzas. Claro que, como marca el guion, lo primero es negar toda posibilidad de acuerdo. Desde Vox se dice que España Suma es una maniobra de distracción del PP, al que invitan a que permita un gobierno de Pedro Sánchez porque, opinan, que el partido de Casado es socialdemócrata en el fondo. Fuegos de artificio, con la vana esperanza de acaparar un amplio espacio electoral.

La posición de Ciudadanos va por sus propios derroteros. Su líder en Cataluña, Carlos Carrizosa –porque Albert Rivera, como estamos en agosto, no existe-, ha dicho que de coalición ni hablar. Que los naranjas sí tienen un proyecto nacional. No alcanzarían dos folios para contabilizar las veces que Ciudadanos dijo algo para luego contradecirse. Es muy difícil tomar en serio alguna afirmación de los de Albert Rivera.

Para Ana Beltrán, vicesecretaria de Organización del PP, los puntos de unión para la coalición son la bajada de impuestos y la –sacrosanta- unidad de España. Esa bajada de impuestos, que en la Comunidad de Madrid prometen que será la mayor de la historia, coincide con su reclamación de fondos autonómicos al Gobierno central. Les guste o no, la financiación llega vía impuestos, mientras nadie se invente otra fórmula, y si se reducen exageradamente no hay dinero en la Caja.

Mientras, el nada sospechoso Emmanuel Macron instaura en Francia, y propone para la OCDE, la tasa GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), para que las grandes multinacionales paguen impuestos acordes a sus beneficios, aquí en Madrid las tres derechas siguen erre que erre con la gran bajada.

La unión no sería una gran sorpresa. José María Aznar es uno y trino. Casado, Rivera y Abascal conforman su Santísima Trinidad. Aunque en este caso, no se trata de ningún misterio.