Me explico, cómo una mujer, con lo que son las mujeres, nada veletas, rectas en sus juicios y pendientes del camino elegido pudo sentir el mismo aprecio por un tipo como Aznar y por un ser como 'el Bigotes', que se encontraban el uno del otro en las antípodas humanas, eran lo más alejado que podían ser dos hombres, en formas, carácter, y sobre todo sensibilidad. ¿O es que a lo mejor eran iguales?

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