El célebre escritor y periodista británico Charles Dickens (1812/1870) se caracterizó por su acerada crítica social. Criticó la pobreza en el Reino Unido durante la era victoriana, llegó a escribir que algunos empresarios no “eran personas” y dejó constancia de cómo eran maltratados los más débiles en el Imperio Británico, en plena revolución industrial.

El proletariado
En 1854, publicó su décima novela, Tiempos difíciles, en la que describe la riqueza inmensa de la clase alta, que controlaba las fábricas y mantenía en condiciones pésimas a los obreros o, más genéricamente, al proletariado. Gran Bretaña ya era en aquella época un régimen democrático. ¿Pero quiénes defendían o podían defender -con los instrumentos de la democracia liberal- a los proletarios? Muy pocos, apenas nadie.

Los millonarios y los demás
Rajoy ha calificado de muy “deficiente” a la Ley de la Dependencia, uno de los logros más socialdemócratas del Gobierno Zapatero. El líder conservador ha anunciado que iba a derogar esa ley. Los millonarios podrán pagarse sin problemas las ayudas a quienes -en buena parte familiares-  no pueden valerse por sí solos. Pero el resto de ciudadanos de a pie, brutalmente castigados muchos de ellos por la crisis, no disponen del dinero suficiente, cada vez menos, para ayudar a los suyos que no pueden valerse por sí solos.

Contra los sindicatos
La presión, por otra parte, de la CEOE contra los sindicatos se multiplicará con Rajoy en la Moncloa. Los convenios colectivos corren riesgo. Los despidos libres avanzarán cuanto puedan. La sanidad universal y la educación generalizada han comenzado a bailar  con lobos, dispuestos a  cargarse a dentelladas el mejor y más noble invento de la etapa de Felipe González.

Cuidado con la ley antitabaco
Rajoy anda además  jugando con desactivar ahora la ley antitabaco. Eso significa volver hacia atrás y poner en peligro de salud a mucha gente. La Ley antitabaco es otra de las aportaciones del PSOE en beneficio del conjunto de la sociedad. Fue un empeño acertado de José Luis Rodríguez Zapatero. El PP pretende cargarse la ley para conseguir un puñado más aún  de votos.

Matrimonios homosexuales y ley del aborto, peligro
Peligran asimismo la legalización de los matrimonios homosexuales y la nueva ley del aborto. Peligra la libertad de expresión y de información en RTVE, a la que los populares intentarán que emule a Telemadrid o Canal 9 y, desde hace unos meses, a la televisión de Castilla-La Mancha. Son éstos  “tiempos difíciles”, ciertamente.

Quedan dos días
Quedan dos días para que se abran las urnas.  Pero aquellos votantes socialistas que, por resentimiento o desengaño, no vayan esta vez a votar socialista que no se quejen luego, cuando llegue la hora del “llanto y el crujir de dientes”. Sabemos muy bien qué es el PP. Empezaron, en sus ocho años de Gobierno, intentado hundir a El País y La Ser. Y acabaron con Aznar, y Rajoy a su ladito, pregonando las virtudes de invadir militarmente Irak. Así es la derechona. No lo olvidemos.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM