Tras cien días en los que ha pasado de todo –incluida una amarga victoria en Andalucía y una huelga general- el presidente se enfrenta a los mismos molinos de viento con calculadora cuyas aspas pulverizaron al expresidente Rodríguez Zapatero. Puede afirmarse con justeza que tres meses después el país se encuentra en el mismo abismo del que fue “rescatado” por la derecha.

El espejismo
Gentes de todo pelaje y condición, incluido algún sector de la izquierda, creían de buena fe que tras la marcha de Zapatero y el regreso de la derecha al poder nacional las cosas, por si mismas, tendrían otro cariz.

Era un espejismo interesado. Los mercados no se paran en barras y sólo entienden el color y el calor de las cuentas aritméticas. El resto les trae al pairo. Ahora mismo se está produciendo más huida de dinero a través de los fondos que en los últimos veinte años.

Y ¿si fracasan los ajustes?
Hace unos días tuve ocasión de charlar durante un rato con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que pasa por ser, y lo es, uno de los referentes de poder dentro del Gabinete.

-Sabemos lo complicado de la situación, pero no queda más remedio.
-Y, si fracasan los ajustes?, pregunté.
-No fallarán. Tenemos un equipo solvente y determinación para hacer lo que hay que hacer en beneficio de nuestro país.

Lógicamente, la vicepresidenta no iba a decir al periodista lo que ocurrirá si fracasan los planes gubernamentales. Pero el que esto suscribe si puede decirlo por corto y por derecho: habrá intervención sí o sí y los mercados impondrán sus condiciones y sus ministros.

Los dos piquetes
He dejado escrito en este mismo papel cibernético en alguna ocasión que Rajoy se encuentra ahora mismo emparedado entre dos piquetes. El primero, los mercados y Merkel, que aprietan sin compasión; el segundo, los sectores sociales que no están dispuestos a “perderlo todo” bajo ningún concepto. Ese es el escenario tan difícil como que el Reino de España tenga que pagar 29.000 millones de euros por intereses de la deuda cuando el montante de todos los recortes apenas suman 27.300.

La herencia
Observo sin ningún sobresalto que determinados portavoces gubernamentales siguen apelando a la herencia recibida. En realidad lo hacen todos los gobiernos entrantes. Pero como dije cuando Zapatero gobernaba España y todos los males se debían al pérfido Aznar les digo ahora a los Rajoy boys que lo del anterior ya no cuela. Por eso les echamos y les pusimos a ellos bajo el amparo del PP.

Algún brote verde
De modo y manera que aquí lo que se espera como agua de abril es que en breve florezca algún brote verde prometido en forma de lo que sea. Porque el paisanaje lleva tanto dolor encima y tanta desesperanza que cualquier chiflo les pone en prevengan.

Yo creo, sinceramente, que el primer avisado es el presidente Rajoy. Ha pasado, en tres meses, de ser el “hombre impasible” a resultar el “hombre agobiado”.

No es para menos.

Graciano Palomo es periodista y escritor, director de FUNDALIA y editor de IBERCAMPUS