Hace tiempo que la condesa-consorte está realizando su propio 'trabajo' en 'su' Comunidad madrileña en lo que acaece a privatización en Sanidad y Educación, hasta el límite, incluso, de hundir la respetabilidad de los profesionales de la Sanidad y de la Educación Públicas, y echarlos al ruedo del circo como carnaza ante la ignorancia y egoísmo de buena parte de la ciudadanía.

Ahora, la última -por ahora conocida- de las veleidades del Rey ha supuesto una intervención quirúrgica especial, impensable para cualquier otro español que no sea millonario. Al Rey, sin tiempo de espera ni tener que soportar durante meses y meses dolores inaguantables, le operan de inmediato, en un hospital privado, y le implantan una prótesis especial. Tan especial ha sido la intervención y la prótesis, que al cabo de algo más de veinticuatro horas el Rey ya puede dar paseos apoyándose en dos muletas, y la cabeza de su fémur permite movimientos de 90 grados. También deben de ser especiales los cuidados  de los fisioterapeutas.

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