Una de las grandes paradojas de nuestros días consiste en comprobar cómo se multiplican los beneficios que dan a conocer con alharacas las grandes empresas del país, al mismo tiempo que se dan por perdidos los recursos públicos invertidos en rescates bancarios y déficits eléctricos, y mientras no cesan de aumentar las cifras de desempleados y personas en situación de pobreza. Una paradoja cada vez más insoportable.


Entre los numerosos casos de firmas que presumen de buenos resultados económicos ante sus accionistas, al tiempo que despiden trabajadores y rebajan salarios, está la empresa Coca Cola. De hecho, Coca Cola Iberian Partner (CCIP), como gusta de llamarse cuando ofrece su faceta menos dulce, cuenta en España con siete embotelladoras que en el año 2011 obtuvieron un beneficio conjunto de 323,9 millones de euros, para bajar a 222,7 millones en el año 2012, y dispararse hasta los 863,2 millones de euros durante el ejercicio de 2013.

Sigue leyendo en el blog de Rafael Simancas